ANÁLISIS DE INTERNACIONAL
Ucrania no es Siria

Por Isaac Á. Calvo
1 min
Internacional03-02-2014
Como dice un amigo, "no hay que hacer un master" para saber que Ucrania no es Siria. Efectivamente, no lo es, y por esa razón, el conflicto ucraniano y su resolución tampoco va a ser igual a lo que está ocurriendo en territorio sirio, donde las protestas iniciales han desembocado en una guerra civil que ha provocado miles de muertes y de refugiados. Todo ello con la comunidad internacional de perfil. El problema ucraniano está mucho más cerca que el de Siria, y, por tanto, las repercusiones son más directas y los intereses de las grandes potencias son también mayores. La Unión Europea y Rusia deben andar con mucho tiento en este caso porque no les conviene un incremento de la tensión social y política en Ucrania. Las protestas, los graves disturbios, el asalto a edificios públicos y la represión policial que se sufren desde hace semanas han creado un ambiente muy hostil. Además, las medidas expresamente adoptadas por el presidente, Víktor Yanokovich, para castigar a los manifestantes encendieron aún más la mecha. La derogación de las leyes más polémicas y la dimisión de miembros del Gobierno son un parche que no pone remedio a la situación. El Ejército ha pedido a Yanukovich que busque fórmulas que eviten un enfrentamiento civil generalizado y que logren el entendimiento social. El presidente tiene que escuchar a los opositores y explicar bien tanto a ellos como a toda la población por qué rechaza ahora los acuerdos inicialmente previstos con la UE. Quizá tenga buenas razones para no firmarlos, pero, si es así, que lo argumente. Mientras no lo haga, queda la sensación de que la sombra de Moscú es muy alargada y que Yanokovich se mueve más por intereses particulares que generales.
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Isaac Á. Calvo
Licenciado en Periodismo
Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación
Editor del Grupo AGD






