ANÁLISIS DE SOCIEDAD
La lección de los Reyes Magos

Por Almudena Hernández
1 min
Sociedad08-01-2014
No nos volvamos locos. A estas alturas sus majestades de Oriente habrán descargado sus alforjas y cientos de niños españoles habrán estropeado ya sus esperados regalos. Otros estarán en esa fase que se ubica entre la sorpresa y la frustración. Más de uno andará desubicado preguntándose por qué los Reyes Magos no les dejaron ese capricho de última generación que presumen disfrutar sus amiguitos. El carbón no debería ser sólo para los niños. Dicen los expertos en juguetes, ojo, que son quienes sólo quieren vender un producto, que demasiados juguetes provocan en los pequeños una sensación de insatisfacción enorme, que aumenta con el número de presentes que reciben. También sostienen que los niños, cuantos más juegos poseen, más incapaces son de concentrarse en atender sólo a uno durante un buen rato. O sea, que un niño con un balón puede pasarse horas divirtiéndose, mientras que un crío que recibe más de tres regalos, por maravillosos que sean, no invertirá más de cinco minutos en cada uno y se aburrirá. Los fabricantes dicen que esto se produce porque los pequeños no tienen capacidad para apreciar el valor, pero sí el número, y a más cantidad de obsequios más exigencia desarrolla el menor. Por eso, no hay que volverse locos escribiendo la carta a los Reyes Magos. Es la lección que nos han dejado sus majestades este año. Si no la aprendemos, la próxima vez nos dejarán carbón. O una generación de niños que no sabe jugar, con lo importante que es el juego para su desarrollo como personas. Seamos buenos...
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo






