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CRÓNICAS DEL ESPACIO INTERIOR

¿Democracia?

Fotografía

Por Álvaro AbellánTiempo de lectura2 min
Opinión16-06-2002

Los periódicos no independentistas sacan de contexto y mezclan distintas declaraciones de Arzalluz para convencernos de que dice barbaridades que no dice; mientras, los diarios independentistas añaden capas a la cuidada invención del cuento de hadas -o más bien fantasía de orcos- de una nación vasca. Podría ser un gran ejercicio de debate democrático, pero resulta ser una clase práctica de demagogia. Lo cierto es que el PNV pudo elegir el pasado sábado entre celebrar el 25 aniversario de las primeras elecciones democráticas o pasear junto a Batasuna por las calles de Bilbao denunciando la Ley de Partidos. Intentaron una cabriola: no se adhirieron oficialmente a la manifestación pero a ella asistieron Arzalluz y miembros destacados de cada organización provincial. Aunque el PNV despliegue su demagogia, toda acción implica una decisión y toda decisión una renuncia: el PNV optó, como todo nacionalismo victimista, por protestar y renunció a celebrar; optó por pasear con asesinos y renunció a reverenciar el inicio de una democracia que les permite hacer política y cobrar cada mes gracias a todos los españoles. PP y PSOE sí optaron por recordar por todo lo alto -con toda demagogia- la primera vez que pudieron votar en democracia. Los populares, con un acto cargado de emotividad también victimista: no por sufrir más bajas se está más legitimado; tener mucha razón y gran apoyo tienta al abuso de las emociones para ahogar la razón que aún no se tiene. El PSOE, en Madrid y mediante su líder, aprovechó el 25 aniversario para lanzar sus candidatos madrileños y hacer más demagogia: “No seríamos un partido socialista si no estuviéramos siempre del lado de los trabajadores y los desempleados”. Y digo demagogia, porque no creo que Zapatero estuviera en la Inopia cuando su partido socialista se llevaba millones ilegalmente al tiempo que soportaba huelgas generales y mantenía el paro más alto sufrido en esta tan celebrada democracia. Mucha democracia estamos celebrando con demasiada demagogia. Qué curioso que precisamente así, Demagogia, era como los griegos llamaban a los regímenes supuestamente democráticos que se pervertían y dejaban de servir al pueblo por culpa de argumentos deformados. Me pregunto qué estamos realmente celebrando.

Fotografía de Álvaro Abellán

$red

Doctor en Humanidades y CC. Sociales

Profesor en la UFV

DialogicalCreativity

Plumilla, fotero, coach