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SIN CONCESIONES

El problema de credibilidad

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura3 min
Opinión29-04-2014

PP y PSOE tienen un serio problema. El problema no es la crisis económica, aunque la consideren el origen de todos sus males. El problema no es la pérdida de votos en las encuestas. El problema no es la bajísima valoración social de sus líderes. El problema no es la desafección ciudadana. El problema no es el auge electoral de UPyD, Izquierda Unida, Ciudadanos y el reciente VOX. El problema ni es Rajoy ni es Rubalcaba, aunque los dos tengan parte de culpa por esquivar la solución. El problema de ambos se manifiesta en la forma pero radica en el fondo. La política española necesita una profunda regeneración si quiere recuperar la credibilidad desperdiciada. La confianza no se perdió. En verdad se arrojó a la basura porque parecía una conquista eterna. La bonanza económica también generó una burbuja en la política, similar a la del ladrillo. Abarrotó las formaciones de pelotas en busca de un cargo, de corruptos que soñaban con recalificaciones urbanísticas millonarias, de jóvenes sin formación y sin experiencia que se aferraban a un escaño como sistema de vida y de estómagos agradecidos incapaces de decir la verdad a sus jefes por miedo a perder el sueldo. La prosperidad hizo olvidar la esencia de la política y alteró el orden de las prioridades. El país crecía tanto con Aznar que muchos pensaron que hasta un tonto gestionaría la bonanza. Luego, la crisis demostró lo contrario. Aparecieron predicadores de telediario que daban lecciones de simpatía y que después fracasaron en la cruda realidad de la gestión. Rubalcaba aún es cautivo de aquel desastre, por el que pagó duramente en las urnas quien menos responsabilidad tenía. El culpable, en cambio, huyó para evitar ser decapitado públicamente. El PSOE se equivocó pero aún no ha aprendido la lección. No se puede vivir del déficit, del gasto público, del despilfarro del patrimonio de todos. Traicionó el legado del pacto constitucional por su obsesión federalista, con la que legitima las ansias de cambio del modelo territorial de los nacionalistas. El PSOE propone ahora como solución una reforma constitucional que legitima a las minorías, al estilo de lo que hizo Zapatero, en vez de construir un proyecto de Estado que aglutine una gran mayoría. Renuncia a un gran proyecto común por una suma de pequeñas identidades que fragmentan aún más el país. Rajoy sueña con esa idea de potencia económica, social y cultural pero hace poco tangible por ella, como suele reprocharle Aznar. Cree que la salida de la crisis económica resolverá todos los problemas pero no es así. En todo caso, los esconderá bajo la alfombra de la prosperidad que vende el Partido Popular para alentar el crecimiento y de la opulencia en la que volverán a caer quienes no aprendieron nada de los malos tiempos de recesión. El fin de la crisis cada vez está más cerca y, en gran medida, se debe a las reformas dolorosas emprendidas por Rajoy. Pero, aunque los ciudadanos lleguen a darse cuenta antes de las elecciones generales, muchos jamás volverán a votarle. Su error va más allá de las políticas aplicadas. Su error es la falta de pedagogía, el alejamiento de la calle y la empatía cero con los ciudadanos. De visitar comedores sociales y hacerse fotos junto a la cola del paro ha pasado a repartir lecciones en atriles de actos oficiales y mítines de partido. PP y PSOE tienen un serio problema. Lo repito. El problema no es la crisis económica. El problema no es la pérdida de votos en las encuestas. El problema no es la bajísima valoración social de sus líderes. El problema no es el auge de otros partidos. El problema es la pérdida progresiva de credibilidad. Quizás piensen que pueden recuperarla en tres semanas de campaña electoral antes de los comicios europeos. Pero la credibilidad tarda mucho en conseguirse y poco en desperdiciarse. El país necesita su fuerza para construir un proyecto sólido, estable y de futuro. Si quieren ganar la credibilidad perdida, tienen que hacer autocrítica y cambiar muchas cosas.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito