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IMPRESIONES

Pronunciar tu palabra para el mundo

Fotografía

Por Álvaro AbellánTiempo de lectura2 min
Opinión19-06-2013

Creo que esa inquietud siempre ha estado ahí, pero no sé si alguna vez la había formulado así. Además, creo que no es sólo una inquietud mía, sino de muchos otros. Tal vez sea una inquietud universal, esta de “descubrir y pronunciar nuestra propia palabra para el mundo”. Creo que detrás del 15M late esa inquietud de fondo: los políticos no pronuncian nuestra palabra, sino la suya... y el 15M parecía una forma de pronunciar nuestra propia palabra. Algo así debió de pasarles a los de mayo del 68 (salvando las distancias, claro está). Algo así nos toca, supongo, en cada generación. A cada persona. En cada momento. Cuando empecé a estudiar a los filósofos del diálogo, o el llamado pensamiento dialógico, me cautivó la afirmación de que “toda la plenitud de la persona, toda la grandeza humana, se da en el diálogo”. Siempre he sido un amante de la buena conversación, así que la frase no me resultó extraña… aunque sí, quizá, un poco exagerada. Sin embargo, tomarse en serio a un interlocutor (a unos filósofos, en este caso) significa tomarse en serio su propuesta. Y los autores que expresaron esto no lo decían metafórica o poéticamente, sino literalmente. Qué es la plenitud humana es ya una cuestión difícil. Pero podemos aparcar los detalles diciendo, sencillamente, que nuestra plenitud consiste en ser más completos, más desarrollados, más nosotros mismos. Ahora bien, ¿qué entienden estos filósofos por “diálogo”? Parece evidente que es algo más que una mera conversación.... aunque ya Sócrates decía que no hay felicidad mayor que la de hablar con buenos amigos de las cosas importantes. En última instancia, estos autores entienden que el diálogo es la forma natural en la que nos relacionamos con los otros, con el mundo, con Dios. O, dicho de otra forma, todavía más radical, estos autores entienden que nuestra propia estructura, como seres humanos, es dialógica y, por lo tanto, cada uno de nosotros, además de un “yo”, es es un yo instalado en una circunstancia y conviviendo con muchos otros. Sólo a la luz de esa circunstancia y de esos otros (en diálogo) podemos ahondar en el sentido de nuestro propio yo. Y descubrir nuestro propio yo no es otra cosa que descubrir nuestra palabra, nuestrea acción (significativa), nuestro quehacer… en el mundo y con/para/por esos otros. Bajo esta idea, aún torpemente formulada, hemos trabajo con los alumnos de 1º de Grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Francisco de Vitoria en lo que hemos llamado el Proyecto blog: descubrir y pronunciar nuestra palabra para el mundo. En el enlace te dejo la explicación del proyecto así como algunos de sus mejores resultados. Espero que los disfrutes tanto como lo he hecho yo pues, en buena medida, mi propia palabra para el mundo consiste en enseñar a otros a pronunciar la suya.

Fotografía de Álvaro Abellán

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Doctor en Humanidades y CC. Sociales

Profesor en la UFV

DialogicalCreativity

Plumilla, fotero, coach