ANÁLISIS DE SOCIEDAD
A vueltas con la educación

Por Almudena Hernández
2 min
Sociedad15-05-2013
Si se considera "educación" una enseñanza o doctrina que se da a los niños y a los jóvenes, como afirma el mismísimo diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, es fácil entender por qué los gobiernos se empeñan en cambiar una y otra vez el sistema educativo español. Cada cambio de color político en las urnas viene con propuestas educativas propias, algunas lógicas, otras estampadas de ideología y populismo. A la vez que se impulsa una nueva ley que regule la educación en España, el gobierno de turno asegura que lo hace para mejorar la calidad formativa de las nuevas generaciones. Solo hay que echar un vistazo a las notas que saca España en el informe PISA, que suele quedar en una situación más lamentable del habitual "necesita mejorar". Y, siendo consecuentes, España necesita mejorar de veras, pero a partir de un modelo sólido de educación: basado en principios claros y consecuentes, fomentando la cultura del esfuerzo y la superación, optimizando los recursos y descartando esa idea generalizada de que el acceso a la información es sinónimo de posesión de conocimiento. Un dispositivo móvil en manos de un crío no implica que sepa como se ordeña una vaca o dónde nace el Ebro. Los políticos y la sociedad española deberían ser sensatos y comprender de una vez por todas que la educación es un derecho que en las sociedades civilizadas tiene la llave de otros, y que lo que se enseña en las aulas debe ser reforzado en casa. Eso no significa que haya que ayudar a los estudiantes con los deberes diarios, sino instruirles en unos valores que cada vez brillan más por su ausencia. Pero lejos de llegar a una solución acertada, la experiencia asegura que estaremos siempre dando la vuelta a la educación.
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo






