SIN ESPINAS
Triunfo

Por Javier de la Rosa
2 min
Opinión26-05-2002
Querida Rosa: Esta semana me siento muy unido a ti. Me imagino que como cada uno de los españoles que te han visto ilusionarte con algo tan importante como representar a tu país en el Festival de Eurovisión. Pero déjame que te diga que en estos días, también, aunque por distintas circunstancias, sé que compartimos un mismo sentimiento: la decepción. Levantarse pronto de las caídas se me ocurre. No hay nada seguro en la vida, más que la muerte pero creo que esa es la clave del triunfo de un hombre. No importa cuantas veces te caigas, sino cuantas veces te levantes... y pronto. Lo demás es no seguirle los pasos a tu naturaleza. Estamos orientados hacia el futuro, lo creamos o no, es así. No importa si caíste en mal postura, por un mal gesto, luchando como don Quijote contra molinos que creías gigantes allá por la Mancha. No importa si lo hiciste cantando en Estonia ante un puñado de compromisos políticos que nada entienden de corazón, ternura, sencillez o miradas limpias. Lo que importa es que mañana el futuro te aguarda con cara de sol reluciente, de amistad cálida y de amor eterno... el que va a trasmitir el fin con el que has decidido dar sentido a tu vida. Grabarte con fuego en la piel que sólo hay que mirar atrás para recordar lo aprendido es poco, si lo bueno hecho en el pasado no te impulsa con fuerza hacia el futuro. Volver a empezar es duro, y asumir que hay que hacerlo cada día, más. De cada uno depende elegir el punto de partida. En la esperanza está la alegría de un hombre, esa que explota y rebosa cuando llega lo esperado. La fe ayuda a la esperanza para no claudicar en la espera. Y con esa lanza que es la fe, se pone a amar mientras espera clavándola en los corazones de sus hermanos. Pero para volver a empezar hay que ser siempre alguien nuevo. Y la renovación personal no es sino como la ducha que te das todos los días. Hay que empaparse de perdón. A ti, si provocaste tu caída, a ellos, si te tiraron. Y mira, de la decepción al perdón, que bonito viaje hacia el triunfo ¿Verdad, Rosa de España? ¿Verdad, Javier de la Rosa?






