ANÁLISIS DE SOCIEDAD
Y se montó el 'tuitBelén'

Por Almudena Hernández
3 min
Sociedad17-12-2012
La víspera de que la Palabra se hiciese tuit, cuando el Papa @Pontifex se iniciase en Twitter el 12-12-12, en España ya se había montado el Belén. Y se había hecho en sentido literal y metafórico. Una de las instituciones más importantes del Estado (aunque muchos digan lo contrario), el Congreso de los Diputados, se había sumado con su presencia a la red social del pajarito para felicitar una de las fiestas más importantes del año (aunque muchos también digan lo contrario). El presidente de la Cámara Baja, Jesús Posada, aprovechó su primer tuit institucional para desear felicidad en Navidad y el Año Nuevo, en castellano, euskera, catalán y gallego. El gran debate se suscitó en torno a @Congreso_Es por la imagen que acompañaba a los 140 caracteres: una reproducción del misterio del nacimiento de Cristo del Libro de las Horas al uso de Roma que alberga la biblioteca del Congreso de los Diputados. Se trata de una bonita iluminación que pocos ciudadanos tenemos el privilegio de contemplar a diario. Mariposas y aves exóticas enmarcan la escena principal, que tiene lugar en un portal destartalado donde la que la Virgen y José contemplan al recién nacido ante el aliento de una mula y un buey. No es que los animales domésticos en cuestión estuviesen proscritos del Portal, según lo que dicen muchos que dice el Papa en su libro sobre la infancia de Jesús (dicen sin habérselo leído, quizás Benedicto XVI afirme todo lo contrario). Tampoco es que el uso de Twitter imponga un pesado lastre a los presupuestos de los españolitos; ni que la tonalidad azul del manto de la Virgen guarde más cercanía con los colores del Partido Popular que los del PSOE (el púrpura en el arte suele vestir a los mártires, como siempre ha hecho e Arte a lo largo de la historia con el mismo Jesús). El asunto de tal polémica fue que se felicitaba la Navidad con una imagen navideña (valga la redundancia), y eso, al parecer, es peor que hacer migas con pan, bailar con música o escribir con letras. Sacrilegio. Pero, un sacrilegio aconfesional, claro. Pues bien. Quizás sea un buen momento para recordarles a quienes le produce sarpullido todo lo que huele a Cristianismo que Navidad viene de natividad y, hasta la fecha, no hay un nacimiento más destacado que el de un tal Jesús, hijo de María y de José, real como la vida misma hasta el punto de cambiarnos el calendario. Otra historia que se esté poniendo de moda el "no me gusta la Navidad". Y eso, tanto en la res pública como en la privada, no significa otra cosa que lo que no gusta a quien abandera ese lema es la relación con las personas: que pasar un rato con la familia y con algunos de sus miembros resulta insoportable. Crispa. Y aquí es cuando tocaría decir, en este suelo patrio aconfesional donde voltean las campanas en las torres de las iglesias y ya quedan menos de cien días para las procesiones del Domingo de Ramos, que el Dios más personal es el de los humanos que se hacen llamar cristianos. Así que, con el tuitBelén montado, ¡feliz entrada en el invierno! (y que el Dios de Belén les bendiga a todos).
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo






