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EL REDCUADRO

Dos rencores

Por Antonio BurgosTiempo de lectura2 min
Opinión20-05-2001

Esto de dos rencores ¿a qué les suena a bolero de cantor melódico con dedicatoria previa? Eso que sale el vocalista con el bigotito y dice en el micrófono: "Y a continuación, y a petición de una amable señorita, voy a interpretar el bolero que lleva por título Dos rencores". En este baile, los dos rencores son las dos amargas gardenias para ti, Jaime Mayor Oreja, en la margarita se llama mi amor a la Constitución que deshojan para formar Gobierno en la autonomía vasca. Vamos, en Este País, por decirlo en términos tan políticamente correctos como el mapa con las nuevas cadenas de Navarra que luce Karmona en su camiseta cuando lo entrevistan. Redondo acabará entregando la cuchara, porque está cogido entre dos rencores. Se barrunta un pacto entre dos rencores. Pero no dos rencores cualesquiera. Son dos rencores de cinco estrellas. Ríanse de Viriato al lado del rencor de González y de Arzalluz, sobre un horizonte editorial y de titulares de primera donde el polanquerío se queda con el oro y el moro de las exclusivas de publicidad del Cinturón de Hierro Mediático del PNV. Tras la traición de Audax, Ditalco y Minuro y la matanza del pretor Galba, Viriato juró odio eterno a los romanos. Pero eso de los romanos en general era muy vago y difuso, por muy eterno que fuera el juramento de odio. Lo de estos pastores nada lusitanos de sus rebaños es un odio mucho más concentrado y concreto. Debemos entender que González y Arzalluz han jurado odio eterno a los romanos, pero que el romano en este caso es sólo uno, y se llama Aznar. No se lo perdonan. ¿El qué? Todo. No le perdonan nada. El uno, que lo derrotara en las urnas por! dos v eces. El otro, que se empeñe en defender la Constitución. Si el uno está en el ámbito vasco de soberanía, el otro anda en el ámbito español del rencor, que no sé qué será peor. Estar cogido entre estos dos rencores es como si le viene a uno el Ave de Puertollano por un lado y el Alaris de Valencia por el otro. Eso no hay quien lo resista, y dudo que Redondo lo aguante. Lo fácil ante estos rencores es hacer como Madrazo, que ya se ha tirado de espontáneo, pero no para pegarle tres mantazos a la Constitución, sino que éste va de Audax, Ditalco y Minuro en una sola pieza y a cambio quiere que lo pongan en el cartel de Ajuria Enea poco menos que de José Tomás. En éstas, me explico perfectamente lo del Campeonato Mundial de Póquer. Como Carlos Mortensen estaba en Las Vegas y hasta allí no llega el fuego cruzado de los dos rencores, pudo gritar libremente "¡Viva España!" Cualquiera es el guapo que se atreve a gritar "¡Viva España!" en Mendizorrosa, cuando el Barcelona le va ganando por 1 a 0 al Alavés.

Fotografía de Antonio Burgos

Antonio Burgos

Columnista del diario ABC

Andaluz, sevillano y del Betis

** Este artículo está publicado en el periódico ABC y posteriormente recogido de AntonioBurgos.com por gentileza del autor