IMPRESIONES
La mirada de Holmes

Por Álvaro Abellán
2 min
Opinión11-09-2012
Otra más. Para sorpresa del propio José Luis Garci, la vida le ha permitido rodar otra película. Ya no se atreve a decir que será la última, aunque cada vez resulta más difícil encontrar quien ponga dinero en estrenos que, en principio, no aseguran el éxito de taquilla. Le rondaba en la mente de los dos amigos, Garci y Torres-Dulce, desde hacía muchos años. ¿Cómo sería si Holmes y Watson visitaran Madrid? La película encierra un complejísimo juego de miradas. Cada vez que alguien se atreve con el personaje de Conan Doyle nos preguntamos cómo será su mirada sobre él. Sin embargo, en esta película, eso resulta ser una cuestión menor. A lo que juega Garci es a narrarnos la mirada de Holmes y Watson sobre el Madrid del siglo XIX. Lo que consigue, sin embargo, es contarnos su propia visión del mundo poniéndola en boca de Holmes y Watson. La película, disfrazada de cine clásico, resulta ser una canción de amor a Madrid, un lamento nostálgico de la España que se fue, una defensa de los toros, un homenaje a Galdós y la bohemia, una crítica fácil a la aristocracia una rendición soberbia y educada ante un mundo cuyos males sistémicos son provocados por responsables que están demasiado arriba y demasiado fuera. Al salir de la película, lo primero que pensé fue: “He visto una hermosa colección de fondos de escritorio”. Pero también he visto a un director valiente y definido. Sin tener un buen guión, regala algunos buenos diálogos y sostiene la película un claro compromiso con el presente -recoge la idea de la crisis- y un amor preciosista por las propias raíces. Es una película para ver sin expectativas. Para aparcar nuestra mirada a la entrada y retomarla sólo al salir. Para mirar con los ojos de Garci. Si estamos dispuestos a hacerlo, esta película, en muchos aspectos muy normalita, puede regalarnos dos horas de intenso y verdadero disfrute.






