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Momento de elegir, momento de pagar

Fotografía

Por Amalia CasadoTiempo de lectura3 min
España20-05-2001

Como cuando se hace una compra, la vida de las personas y de las sociedades tiene tres momentos importantes, que pueden repetirse: cuando se elige lo que se va a comprar, cuando se paga lo que se ha comprado, cuando uno se dispone a disfrutar lo que ha adquirido. Discúlpese la metáfora mercantilista, pero la historia de los pueblos también se construye así. La actualidad política es siempre un fiel reflejo de esta afirmación. Hay quienes están pagando por una elección del pasado. Son, por ejemplo, los ex dirigentes socialistas Rafael Vera, José Barrionuevo y los demás implicados en la guerra sucia contra ETA y el secuestro de Segundo Marey. El terrorismo de Estado, reprobable desde una concepción ética de la política, es una elección que perjudica a toda la sociedad, cuesta muy cara socialmente y no proporciona la paz que pretendidamente busca. Y el Tribunal Supremo ha decidido que los responsables de los GAL vuelven a la cárcel. Ellos pagan por una mala apuesta en el pasado mientras otros se disponen a hacer ahora sus apuestas. En dos temas se juega hoy España su futuro: el País Vasco y la inmigración. Los ciudadanos vascos hicieron sus apuestas. Las hicieron en función de las promesas y proyectos de los partidos. Pero, terminada la contienda electoral, cambian las estrategias, se suavizan las posturas, y, como se entiende popularmente, donde dije digo, digo diego. Con una mezcla de astucia y humildad política, Ibarretxe afirma que no sentará a negociar la paz a una formación que no condene la violencia de ETA. Los populares no creen al lehendakari en funciones ni sus promesas de diálogo sincero. ¿Cómo creer en la autenticidad dde un diálogo que necesita para gobernar con tranquilidad? En el PP comienzan a reconocer los errores de su campaña y está abiertos a un diálogo institucional con el PNV, después de dos años de aislamiento. Pero eso sí: se mantienen firmes en los mismos principios que defendieron durante la campaña: son muchos los cargos del PP que viven en el miedo y que preferirán iniciar un éxodo hacia tierras de más paz si no se sienten suficientemente respaldados. Los socialistas disfrutan de una buena elección en el pasado: Rodríguez Zapatero como secretario general. Con un embrujo estratégico, capitanea el cambio tranquilo con propuestas como la de limitar a tres los mandatos de sus cargos institucionales. Sin embargo, los giros de timón de los socialistas en el País Vasco empañan toda buena intención: o se hace lo que se dice o se engaña al electorado y se genera incertidumbre. El pasado del PSOE demuestra que no les es desconocido jugar a la sombra de la opinión pública. Además de afirmar una y otra vez que serán coherentes con lo defendido en la campaña, tendrán que demostarlo con los hechos. Lo de la Ley de extranjería fue una apuesta del Partido Popular. El futuro -no tan lejano- pasará la factura y sabremos si fue o no acertada. La apuesta ahora es la de negociar la intensidad del flujo migratorio mediante convenios con los países generadores de inmigración: además de Ecuador, ahora también con Colombia, Marruecos, Polonia y Nigeria. Sea como sea, los ciudadanos no deberían nunca renunciar a pedir explicaciones, a fiscalizar y exigir a los políticos que elijan con responsabilidad, con visión de futuro. Porque son los ciudadanos los que deben pagar las consecuencias de las malas apuestas de sus políticos.

Fotografía de Amalia Casado

Amalia Casado

Licenciada en CC. Políticas y Periodismo

Máster en Filosofía y Humanidades

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