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ANÁLISIS DE ESPAÑA

Desmitificando las cifras

Fotografía

Por Alejandro RequeijoTiempo de lectura2 min
España05-03-2012

Lo ha dicho el ministro de Economía, Luis de Guindos. "Hay que desmitificar las cifras". De Guindos, que en 2011 cobró 368.000 euros como consejero de Endesa, llama a desmitificar las cifras después de conocerse que el mes de febrero arroja otras 112. 269 personas a la cola del Inem. Más que en el mes de febrero del año pasado. Recurrir a que no hay que mitificar esas cifras es algo así como cuando yo trataba de convencer a mis padres de que un 'Necesita Mejorar' en las notas no era un suspenso. Simplemente era eso, que necesitaba mejorar. Ni colaba entonces, ni cuela ahora, por mucho que se empeñe el ministro de Economía y Competencia. Rajoy anunciaba que la economía española empezaría a mejorar al día siguiente de que fuese elegido presidente. Puede que los que campan por las calientes moquetas comunitarias anden muy contentos, pero al menos en el paro, la que dice ser su principal preocupación, el cambio a mejor no se ha notado. Según la RAE, mitificar es "rodear de extraordinaria estima determinadas teorías, personas, sucesos". Pues efectivamente Rajoy va a ser que no era para tanto.Y ya se prevé la destrucción de otros 630.000 empleos más en 2012. No son cifras, son historias humanas a las que seguramente no ayudará la reforma laboral de este Gobierno, una máquina de destruir empleo al menos a corto y medio plazo tal y como lo admiten sus propios creadores. Nos dicen que los efectos positivos de esa reforma se notarán a largo plazo. Pero hasta ahora tampoco nadie he explicado exactamente por qué eso va a ser así. También de cifras va la cosa en el otro bando. Tomás Gómez ha sido reelegido secretario general del PSOE madrileño con un 59 por ciento de apoyos. El hombre que le dijo no a Zapatero, como le bautizó Rubalcaba. Detrás de él vinieron muchos otros. Sonreía mucho con su pírrica victoria. Ha sido reelegido pese a haber registrado los peores resultados de su partido en Madrid. Lo hace en contra de la voluntad del propio Rubalcaba. Pero no es quién para decirle nada. Él ha sido elegido secretario general del partido después de haber perdido cuatro millones de votos en las últimas elecciones generales. Al final hay una cosa que pone en común a populares y socialistas: un preocupante distanciamiento de la realidad de la gente a la que dicen representar.

Fotografía de Alejandro Requeijo

Alejandro Requeijo

Licenciado en Periodismo

Escribo en LaSemana.es desde 2003

Redactor de El Español

Especialista en Seguridad y Terrorismo

He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio