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ANÁLISIS DE INTERNACIONAL

De aquellos polvos...

Fotografía

Por Isaac Á. CalvoTiempo de lectura2 min
Internacional06-02-2012

Dice el refrán que "de aquellos polvos... vienen estos lodos". Lo ocurrido en Egipto la semana pasada confirma que la inestabilidad política y social está muy presente. Parece una olla a presión en la que cualquier rendija que se abre hace que salga el vapor muy caliente, con enorme fuerza. No es normal que unos enfrentamientos en un partido de fútbol acaben con 74 muertos y cientos de heridos, muchos de ellos por armas blancas e incluso de fuego. Tampoco lo es, que horas después siga habiendo disturbios en varias ciudades, entre ellas El Cairo. De hecho, las autoridades ya hablan de una mano negra inductora que obtiene rédito con lo que está sucediendo. Los intereses ocultos siempre existen, lo único que antes era más fácil identificarlos con el régimen de Hosni Mubarak, pero ahora están más difuminados. Aunque parezca mentira, ya ha transcurrido más de un año desde que comenzó la revolución que acabó con el Gobierno de Mubarak. En todos estos meses se han producido gestos simbólicos, el Ejército ha ido cediendo el poder y recientemente ha habido elecciones (ganadas por los islamistas Hermanos Musulmanes), pero aún queda mucho camino por recorrer para que el país se democratice totalmente (si es que alguna vez lo consigue). En cierta medida, es normal que parte de la población que protestaba contra Mubarak pidiendo cambios se sienta decepcionada ante la lentitud y ante lo que está pasando. Cuanto más altas son las expectativas más riesgo se corre de caer en la decepción. Es más, es muy posible que esta sensación no solo ocurra entre gran parte de los egipcios, sino también entre la comunidad internacional. Egipto tiene un importante peso político, económico y turístico en el Mediterráneo. La situación actual no hace más que debilitar su posición, aumentar la incertidumbre y poner en riesgo la transición. Por si esto fuera poco, al igual que hubo un efecto contagio con las revoluciones en varios países musulmanes, también puede haberlo ahora, pero esta vez con la extensión del caos.

Fotografía de Isaac Á. Calvo

Isaac Á. Calvo

Licenciado en Periodismo

Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación

Editor del Grupo AGD