ANÁLISIS DE SOCIEDAD
Buenas personas

Por Almudena Hernández
2 min
Sociedad29-01-2012
Suele estar plantado en la acera, a la intemperie, en una calle importante de la capital junto a la puerta de un supermercado en una zona comercial. Es alto y parece joven. Su planta y su acento apuntan a que nació bastante lejos y que, para vivir, necesita que los demás acerquen distancias y ablanden corazones. Siempre tiene la sonrisa en la cara y un soniquete musical en sus frases hechas para pedir limosna. Su lema, por las veces que lo repite, es uno bien definido: "Si soy una buena persona". A veces, las menos, hay suerte y alguien le entrega la calderilla de la vuelta que acaba de recibir de la cajera. Y, gracias a eso, ahí continúa esperando un poco de complicidad de esas cientos de almas tipo zombies que pululan por ese barrio tan bien como gris. ¡Con lo poco que cuesta sonreír! ¡Con la gracia que tiene escuchar: "Si soy una buena persona"! Quizás nuestro amigo-buena persona ocupe un lugar en esas listas del paro que no hacen más que aumentar. O, peor, ni eso. El horizonte, sobre todo el de quienes se empeñan todos los días en intentar ser buenas personas, no luce el sol más radiante por mucho que no llueva en condiciones este invierno. Cáritas, la ONG de esa Iglesia que nunca hace nada por los demás, sigue desbordada. Los servicios sociales públicos desvían a esta organización a quienes piden ayuda. Cada vez más familias tienen a todos sus miembros en edad de trabajar en el baldío del desempleo y la desilusión. Y en los comedores sociales ya no sólo se sirve un plato caliente a los extranjeros sin recursos. Con el agravamiento de la crisis ha cambiado el perfil del solicitante de ayuda. Lo peor de todo es que, en demasiados casos, se trata de buenas personas a las que otros desalmados han vendido a cambio de unas monedas. Aún así dan las gracias mientras esperan tiempos mejores porque, afortunadamente, sólo saben ser buenas personas.
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo






