ANÁLISIS DE SOCIEDAD
La batalla de la Navidad

Por Almudena Hernández
1 min
Sociedad26-12-2011
Dicen que estos días de encuentros familiares son propicios para los conflictos, que las discusiones están al orden del día y que la paz se vuelve guerra de trincheras por Navidad. Hasta en el Telediario aconsejan evitar a esa persona de la familia con la que uno no tiene tanta empatía. Dicen en el informativo de la televisión pública española que es el camino para que la sangre no llegue al río cuando discurran las corrientes del alcohol sobre la mesa... Sin embargo, hay quien se empeña en hacer todo lo contrario. En sembrar, en seguir sembrando, en tratar de oxigenar la tierra, depositar la semilla en el surco del cariño y con el agua de la paciencia esperar la llegada de la primavera. Estas fechas también son propicias para limar asperezas, para el acercamiento y para valorar los pequeños detalles que provienen de los demás. Quizás el regalo no sea de nuestro gusto, pero alguien ha invertido su tiempo en traérnoslo; posiblemente hay decenas de opciones de ocio más apetecibles que visitar a un anciano, pero cuando el abuelo acaba sincerándose entre lágrimas todo ha merecido la pena. A lo mejor se desafina cantando villancicos, pero alguna que otra persona sintió que era Nochebuena porque le dedicaron en plena calle una coplilla a bajo cero... Y así con muchos detalles de los que no da cuenta el Telediario: un mensaje con un remitente imprevisto, el plato elaborado por alguen que casi nunca cocina, las trascripción de una partitura o unas palabras sinceras pueden ser, sin envoltorio ni alto coste económico, el mejor regalo para estas fechas. Y, sí, a veces propiciar ciertos encuentros no tiene final bélico. Sólo hay que tener intención de que para ganar también hay que perder ciertas batallas.
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo






