SIN CONCESIONES
Rajoy, el presidente

Por Pablo A. Iglesias
3 min
Opinión19-12-2011
Comienza la era Rajoy. Muchos pensaron que nunca llegaría. Muy pocos mantuvieron la fe en él. Su único apoyo en los momentos más duros fue Viri, su mujer. Ella siempre confió en él y él siempre se refugió en ella cuando casi nadie le entendía. Son una pareja enamorada, a pesar de los bulos que hace décadas rodean al ahora presidente del Gobierno. Su cariño recíproco brota de los ojos cuando se miran en silencio, incluso en la distancia. Basta con verles cerca para darse cuenta. Creo que ella le aporta seguridad, confianza en sí mismo y serenidad. Las tres cosas le serán de gran ayuda cuando empiecen a vivir en La Moncloa. Ese va a ser el primer reto al que se enfrentará la familia. Abandonar su casa de toda la vida resultará enormemente duro, especialmente en Navidad. Sacar a España de la crisis económica parece una misión imposible. Pero hay otra completamente utópica: sobrevivir al síndrome de Moncloa. Todos los presidentes que han pasado por allí han salido casi sonados. El poder transforma, para bien y para mal. Ahora veremos un nuevo Mariano Rajoy, fruto de la inmensa responsabilidad que va a sentir en sus manos y de la enorme presión que va a atosigar cada una de sus decisiones. Del Rajoy de la oposición saltamos al Rajoy presidente. El primer problema para los gobernantes suele consistir en rodearse de un equipo sólido, con los pies en el suelo, inteligente y trabajador. Rajoy tiene a Moragas, Senillosa, Lasalle, Calvo Sotelo, Martínez Castro, Nadal y su cuñado Francisco Millán. Salvo el marido de su hermana Mercedes, el resto sólo trabajaron junto a Rajoy en los duros tiempos de la oposición. Fueron sus escuderos en los peores tiempos. Ahora tendrán que formar un equipo imbatible que no desfallezca ante la crisis, que innove en soluciones económicas, que transmita liderazgo, que explique con pedagogía las reformas, que dé la cara con transparencia y, sobre todo, que busque el bien común de todos los españoles. Rajoy debe ser el primer exponente de ese equipo si quiere tener éxito y alcanzar su propósito de crear empleo. Junto a Rajoy, una mujer acaparará todo el poder del Gobierno. Soraya Sáenz de Santamaría es el alter ego político del nuevo presidente. Es discreta, con una memoria prodigiosa, trabajadora, perfeccionista, cercana, sencilla, de verbo rápido, incisiva en el ataque, prudente en la adversidad. Reúne muchas de las virtudes de Rajoy y compensa casi todos sus defectos. Ella va a dirigir en realidad la política del país mientras Rajoy marca las líneas maestras. El presidente definirá las prioridades y ella ejecutará la letra pequeña. Soraya es, posiblemente, la dirigente política más joven y audaz que ha existido en España en los últimos 20 años. No deja de aprender. Rajoy también ha crecido en estos años de adversidades. En 2004 no estaba preparado para gobernar, al menos no como ahora. No reunía las cualidades para vencer al PSOE de Zapatero hasta que llegó la crisis y los españoles apostaron por un valor seguro. La seriedad se impuso a la frivolidad. La certidumbre derrotó a la improvisación. La gestión venció a la política. La austeridad superó al despilfarro. Ahora debe demostrar sus verdaderas capacidades. Comienza la era Rajoy. Este es su momento. La historia le eligió desde el principio para este instante pero ni él ni nosotros lo sabíamos.
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Pablo A. Iglesias
Fundador de LaSemana.es
Doctor en Periodismo
Director de Información y Contenidos en Servimedia
Profesor de Redacción Periodística de la UFV
Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito






