ANÁLISIS DE ESPAÑA
ETA lo deja, ¿y ahora qué?

Por Alejandro Requeijo
3 min
España24-10-0111
Se cumplió el guión y pocos días después de la Conferencia Internacional de Paz en San Sebastián ETA anunció el cese definitivo de la violencia. La consecuencia lógica después de años de acoso policial incesante que ahogó a la banda hasta convertirla en una caricatura de lo que fue en décadas no muy lejanas. Eso es lo que llevó a su brazo político -al borde de la extinción por las ilegalizaciones- a plantearse un cambio de estrategia. No se arrepienten, no es una cuestión moral, sólo un punto de vista práctico y de supervivencia, desde la asunción de que las bombas hace tiempo que habían dejado de ser rentables. Teniendo claro este relato, el último comunicado de ETA solo se puede interpretar como que el Estado de Derecho ha ganado y los terroristas han perdido. Se han rendido y dificilmente volverán a las armas con Bildu, Amaiur y previsiblemente Sortu repartidos por las instituciones. Es verdad que lo suyo hubiese sido que primero ETA anunciase su cese y después llegase la legalización de su brazo político. Pero no es menos cierto que después de medio siglo de terror, esos partidos es a lo único a lo que puede agarrarse ETA, algo que podría haber hecho hace cincuenta años. Ahora lo que toca es escribir la historia y no permitir que lo hagan quienes aún legitiman la violencia. En ese sentido, las reacciones de Zapatero, Rubalcaba y Rajoy fueron un acierto desde el punto de vista pedagógico que les corresponde ahora para dejar claro que aquí ha habido vencedores y vencidos. Las miradas están puestas en Rajoy, llamado a cerrar definitivamente este capítulo de terror a partir del 20N. Al no disolverse ETA ha puesto el balón en su tejado. La banda siempre podrá amenazarle con ser el presidente que truncó con su inmovilismo el cese de definitivo si no se pliega a sus intereses. El principal foco de atención son los presos. Hay 700 internos entre España y Francia repartidos por toda la geografía penitenciaria. Ellos piden una "amnistía completa", pero ni se permite por Ley, ni el entorno de Batasuna lo ve realista desde fuera. Con una ETA inactiva el PP podría estar pensando en un acercamiento paulatino (ya lo hizo en el 98). Entre este año y 2013 se ampliarán en 1.250 las plazas penitenciarias con la construcción de dos nuevas cárceles en el País Vasco y otra en Navarra. Los traslados en prisión son competencia exclusiva del Gobierno. Además el reglamento penitenciario permite otros mecanismos a criterio único de la cárcel como es la concesión de terceros grados -sólo dormir en prisión- o el artículo 100.2 -salir todos los días unas horas a trabajar o formarse-. A la democracia le toca gestionar la derrota de ETA, ponerse la medalla de la paz y en este campo es cierto que Batasuna lleva algo de ventaja porque, al menos entre los suyos, parecen haber sido los artífices del comunicado de ETA. Es sólo el comienzo de una batalla de primer orden que se va a librar en el País Vasco de aquí a las próximas elecciones autonómicas de 2013. El precedente es el resultado abrumador de Bildu en las municipales. En el horizonte, disputar al PNV la hegemonía del independentismo en Euskadi. Si abertzales y peneuvistas echan una carrera para ver quien es más soberanista, el País Vasco puede ser un foco de desestabilización importante. Desde Batasuna ya plantean una declaración unilateral de independencia como en Kosovo. El PNV está muy nervioso, el PSE enfrentando y algo desubicado, a remolque -López pasará a la historia como el lehendakari al que el anuncio del cese de la violencia del pilló en un tren-. ¿Qué pasará si en esos comicios locales Sortu o como decidan llamarse saca un escaño más que el PNV? ¿Que pasaría si el País Vasco pasase en sólo cuatro años de tener un lehendakari socialista apoyado por el PP a uno de Batasuna apoyado por el PNV?. Esa es la batalla ahora. Sólo política, al menos.
Seguir a @Alex_Requeijo

Alejandro Requeijo
Licenciado en Periodismo
Escribo en LaSemana.es desde 2003
Redactor de El Español
Especialista en Seguridad y Terrorismo
He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio






