ANÁLISIS DE CULTURA
La Gran Vía con siete luces distintas

Por Marta G. Bruno
1 min
Cultura27-06-2011
No volvería a pintar la Gran Vía sin un solo coche. Ahora se ha triplicado su contaminación. Tampoco los amaneceres, porque ya le cuesta madrugar tanto como antes. Pero queda el consuelo de ver sus obras, su hoy y ayer y su retrospectiva madrileña. Así es Antonio López. Y "su" Madrid llevaba sin verlo 20 años. Antonio López no es un artista cualquiera. Es el pintor español vivo con obras más cotizadas. Madrid desde las torres blancas costó hace tres años 1,74 millones de euros. Y no es de extrañar, porque el autor tarda en terminar sus obras hasta 15 años. La perfección no es cosa de un día. Patrimonio Nacional le encargó en 1995 un retrato de la Familia de los Reyes que aún no ha terminado. El pintor siempre con su esposa. Como Dalí y Gala. Con sus tres ejes en la cabeza: Grecia, Tomelloso y Madrid. Le obsesionan los árboles frutales, antítesis de la ciudad y analgésico contra el barullo de ésta. Perfección y análisis de la Gran Vía en siete horas distintas. Siete luces diferentes plasmadas en siete óleos. Es la huella del hiperrealismo, para algunos demasiado radical, pero sin duda da muestras de lo que es capaz una persona al manejar el pincel. Lo hace Antonio López, pero también otros españoles como Eduardo Naranjo, escenógrafo de La Casa de Bernarda Alba y artista de grabados sobre Lorca y su libro Poeta en Nueva York. Tanto él como López plasman la realidad, aunque siempre con la perfección que ellos quisieran.
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Marta G. Bruno
Directora de Cultura de LaSemana.es
Licenciada en Periodismo
Estudio Ciencias Políticas
Trabajo en 13TV
Antes en Intereconomía TV, La Razón y Europa Press






