ROJO SOBRE GRIS
Amalia es nombre de parada

Por Amalia Casado
1 min
Opinión16-05-2011
Ya tengo el carnet de conducir. Y mi “ele”. Volví con ella debajo del brazo después del último examen práctico, el quinto intento. No es que tuviese mucha prisa en tener el carnet. Lo que yo quería era aprender a conducir. Siempre me ha parecido que a la gente le resultaba fácil ponerse delante de un volante. A mí me sigue pareciendo complicado, y por más que miro la tarjeta que me autoriza a conducir no estoy segura de que sea yo esa Amalia Casado a la que le han dado permiso. Mi profesor decía que un día llegaría el momento de aprobar. Me resultaba imposible imaginarlo. Pero ha llegado. Me decía que aprendería a mantenerme en mi carril. También me resultaba increible aquello, y también llegó el momento. Ahora me asegura que un día olvidaré todas las aventuras y desventuras de los últimos ocho meses, y que conduciré igual que respiro, pero me cuesta creerle. Así que hoy pensaba que no quiero olvidar a todas las personas que me llevan y me traen, esos amigos para los que “Amalia” es casi como el nombre de una parada de metro que a veces pilla de paso pero muchas otras significa un esfuerzo. Como no tengo coche para mí sola, y no me siento aún preparada para conducir por algunos sitios, tendré que subirme a ese tren de los amigos aún por algún tiempo. Ahora soy parada, equipaje, mercancía y pasajera. Quizás algún día sea locomotora- Mientras tanto, doy gracias por esa realidad a la que estoy tan acostumbrada que apenas me había dado cuenta de ella: que siempre ha pasado cerca el tren que necesitaba mi vida. A todos esos trenes, Rojo sobre gris.
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Amalia Casado
Licenciada en CC. Políticas y Periodismo
Máster en Filosofía y Humanidades
Buscadora de #cosasbonitasquecambianelmundo






