ANÁLISIS DE SOCIEDAD
Noticias con moho

Por Almudena Hernández
2 min
Sociedad09-05-2011
Hay analistas y sabios en todas partes. Aunque no tengan tarjeta de visita con membrete ni sede social en un barrio bien. A una siempre le ha gustado escuchar a los mayores, y el abuelo que ha cumpido 89 mayos es una de esas voces autorizadas que esta periodista tiene destacada en la agenda. El abuelo está sano y lúcido, y por eso no renuncia a un buen vino y un largo paseo por el campo. Mientras, quienes tienen seis o siete décadas menos que él se emborrachan sin motivo ni razón para celebrar que son ninis de esos. Otro de mis asesores de cabecera me comentaba hace apenas unos días que había observado que las noticias importantes caducan pronto. Y repasábamos los grandes acontecimientos de las últimas fechas con cierta admiración porque quedan, aparentemente, muy lejos. Y eso que son hechos de gran calado histórico e inmensa repercusión social: la multitudinaria y sentida beatificación de Juan Pablo II, los polémicos partidos de fútbol del siglo entre Madrid y Barcelona, la boda real inglesa... Pero, ente croqueta y croqueta (riquísimas, por cierto) el interrogante de ¿qué pasó con? continuó por las consecuencias del terremoto en Japón y la posterior crisis nuclear, la muerte de Bin Laden por parte de los Estados Unidos y la actitud de Zapatero ante la crisis económica. En España estamos en tiempo electoral y parece que es informativamente más prioritario dar un titular vacío a los discursos baldíos de los candidatos antes que atajar la crisis social que está provocando el paro. ¿Y cómo anda el panorama en los países de las revueltas árabes? ¿Y aquel lugar llamado Haití? Definitivamente estos sabios tienen razón: la ficción y los realitys de la caja más tonta de la historia prolongan capítulos alargando la duración de series y programas de éxito de audiencia. Pero las noticias clave ya están criando moho aunque la tinta de los tabloides aún no se haya secado. Eso para quien aún apueste por informarse con el papel. Al final el abuelo va a tener razón y haya que darse un buen paseo y tomarse un vino. O remangarse para arreglar este desaguisado donde se escucha antes a una princesa de barrio que a un abuelo o a un Nobel.
Seguir a @AlmudenaHPerez

Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo






