ANÁLISIS DE ECONOMÍA
Las olas del paro

Por Gema Diego
1 min
Economía01-05-2011
El paro no es como un maremoto o un tsunami. Es más bien como esa marea que va subiendo y que puede arrastrar una toalla en cuanto su dueño se despista. Que te lleva a encaramarte en un murete, con los pies recogidos, para seguir contemplando el mar sin mojártelos. 4,9 millones, que se dice pronto. 4,9 millones de gotas en un mar que amenaza con engullir lentamente nuestra economía. En una semana en la que ha vuelto a celebrarse la Fiesta del Trabajo el pasado 1 de mayo, el pesimismo invita a pensar en que no hay nada que festejar. ¿Celebramos por los casi cinco millones de personas que no tiene un empleo? ¿Por el avance del mar? ¿Por quién conserva su trabajo o ha encontrado uno en unas condiciones deplorables, pero ha de darse con un canto en los dientes? ¿Por la precarización de un mercado laboral más muerto que un cementerio de elefantes? Necesitamos un cambio, un sistema de diques para contener y después robarle terreno al mar. Y ese cambio ha de pasar por la valoración de los trabajadores, por la potenciación de los sectores económicos más estables y en los que más puede destacar nuestro país. Y por luchar contra el ladrillazo, la especulación y los abusos de los bancos y prestamistas. España tiene que reinventarse. Pero no solo para evitar un naufragio, sino para construir un país para vivir, un país humano, no un lugar donde se sacrifica cualquier cosa en aras de los caprichos de los mercados. Un país donde haya oportunidades de formación y de progreso laboral sin los límites de la crisis y de la avaricia empresarial. Donde haya una red social fuerte y sea posible conjurar el miedo para volar, caminar, en pos de la felicidad.






