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ANÁLISIS DE DEPORTES

Dos equipos de Primera

Fotografía

Por Alejandro G. NietoTiempo de lectura2 min
Deportes24-04-2011

A siete jornadas de que la Segunda División (llámenla si quieren Liga Adelante, aunque deberíamos todos rebelarnos contra eso) alcance su punto y final, y expectantes todavía por dilucidar qué equipos escribirán el epílogo del playoff de ascenso, lo que parece cada vez más claro es que los héroes de esta novela futbolística serán el Betis y el Rayo Vallecano. Hundido el Celta en una segunda vuelta espantosa, y habida cuenta que el magnífico filial del Barcelona no puede aspirar a un ascenso que tal vez mereciera como nadie, béticos y rayistas se han confirmado como los dos mejores conjuntos de la categoría y acarician la culminación de tan preciado objetivo. A pocos debería sorprender la situación del Betis, poseedor de la mejor plantilla del campeonato y favorito desde la primera fecha. Una mala racha a comienzos de 2011 hizo pensar en que Pepe Mel, quien estuvo a punto de descender con el Rayo el año pasado después de haber firmado una primera vuelta sensacional, podría estar gafado. Pero ayudados de los pinchazos de sus rivales y con un cambio de sistema certero, los sevillanos recuperaron la confianza y han vuelto a convertirse en el equipo demoledor e intocable del inicio de la temporada. Lo más positivo para ellos es que, a poco que mejoren su plantilla este verano, tienen efectivos más que suficientes para rendir a excelente nivel en la máxima categoría. No en vano este año pueden presumir de haber doblegado al Barça en la Copa del Rey. Con el espíritu combativo que demostraron entonces, no deberían tener problemas para volver a consolidarse en Primera. Más turbias se ven las cosas en Vallecas. La delicada situación económica que atraviesa el equipo no acaba de vislumbrar su fin. Los Ruiz Mateos tratan de sacar el máximo rendimiento de la venta del club, y posiblemente no decidan cerrarla hasta que se consume matemáticamente el ascenso. Esa tensa espera supone que los jugadores y empleados sigan sin cobrar durante más tiempo, y que incluso muchos futbolistas que podrían resultar claves el próximo año en Primera empiecen ya a conversar con otros equipos, buscando una salida a su incierto futuro (y presente) en el Rayo. Sobre el césped, eso sí, todos se están comportando de forma admirable, y están cerca de cumplir el sueño de una aficción que no hace mucho padecía las amarguras de la Segunda B. Asentarse en la máxima categoría ya será un reto de otro calibre, pues entre la esperada fuga de estrellas en verano y las dificultades económicas, la tarea no será nada sencilla.

Fotografía de Alejandro G. Nieto