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SIN CONCESIONES

El Pacto Antiterrorista

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura3 min
Opinión25-04-2011

Siempre he mantenido que contra el terrorismo no valen posiciones intermedias. Si no se combate con todas las fuerzas, se le está dando oxígeno para que sobreviva. A los sanguinarios criminales hay que asfixiarlos con todos los instrumentos del Estado de Derecho y desde todos los ámbitos posibles. No hay mejor fórmula para poner fin a la barbarie de un modo justo y duradero. Por eso, estoy aún perplejo de la controversia política que ha generado la fuga del etarra Antonio Troitiño. Gobierno y oposición han iniciado una absurda batalla por echarse la culpa del error, cuando deberían estar unidos para corregir lo que ha fallado y evitar que se repita en el futuro. Al PP le importa más criticar a Rubalcaba ante la posibilidad de que sea el sucesor de Zapatero. Y el PSOE se conforma con recordar que ocurrió algo parecido con Josu Ternera cuando Mariano Rajoy era el ministro del Interior. Son discusiones de patio de colegio de parvulitos. Lo que realmente debería preocuparnos es la constante amenaza de ruptura del Pacto Antiterrorista. Se trata, posiblemente, de uno de los pocos éxitos de Zapatero. Lo propuso en el año 2000 y lo firmó con el Gobierno de Aznar para enviar a ETA un mensaje de unidad que jamás debería haberse roto. El propio Zapatero rasgó en mil pedazos el contenido de ese acuerdo cuando en 2005 pidió permiso al Parlamento para negociar con los terroristas y, sobre todo, cuando en 2006 oficializó un proceso de paz que funcionaba desde hacía años de forma soterrada. Lo pisoteó cuando en 2007 liberó al terrorista De Juana Chaos. Cuando siguió negociando con ETA tras el doble asesinato en el aeropuerto de Barajas, incurrió en la ofensa más grave a las víctimas jamás cometida por un presidente del Gobierno. Luego llegaron las elecciones generales y cambió su política antiterrorista como quien da la vuelta a un calcetín. Fue a partir de ese momento cuando llegaron los mayores éxitos, las constantes operaciones policiales y la detención de los criminales más peligrosos. Eso es para quitarse el sombrero, pero no borra la traición previa al Pacto Antiterrorista. Nadie debería tener dudas de que la fuga de Antonio Troitiño ha sido única y exclusivamente un error judicial. Se equivoca profundamente Jaime Mayor Oreja cuando la vincula a un nuevo proceso de negociación. Quizá lo hace porque sabe a conciencia que la libertad para De Juana Chaos en 2007 sí fue una concesión política de Zapatero y Rubalcaba. Pero la de Troitiño ahora no lo es. Sin embargo, hay otro detalle que levanta más sospechas aún que la repentina desaparición de un terrorista que ha salido de prisión seis años antes de lo debido. Lo que mosquea es el empeño de algunos dirigentes socialistas en provocar la ruptura del Pacto Antiterrorista. El PSOE siempre ha censurado que la oposición pregunte sobre la lucha antiterrorista en el Congreso pero ahora José Blanco reta a Rajoy a atreverse para demostrar que no es un "cobarde". Más que defenderse de las críticas, da la sensación de que los socialistas están interesados en que la unión política contra ETA vuelva a romperse y atacan al adversario para que dé el paso que ellos se resisten a dar. ¿Por qué? Quizá porque se aproxima un nuevo proceso de diálogo con la banda terrorista y el Gobierno quiere tener las manos libres para negociar. Quizá porque el fin de ETA está cerca y el PSOE necesita atribuirse en exclusiva ese mérito en vísperas de las elecciones generales. De otra forma, no se entiende el ataque de furia que esta Semana Santa le ha dado a algunos dirigentes socialistas. No deberían preocuparse tanto de lo que dice Mayor Oreja en el PP. Son mucho peores las barbaridades que suelta Jesús Eguiguren y ellos le respaldan a ultranza. Lo único importante es lo que hagan Zapatero y Rajoy, con permiso de Rubalcaba. Los tres son los que tienen que marcar el norte en la lucha contra ETA y mantener la unidad de estos años. Lo mejor que pueden hacer el resto es cerrar la boca.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito