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ANÁLISIS DE SOCIEDAD

Mierda en el aire

Fotografía

Por Almudena HernándezTiempo de lectura2 min
Sociedad13-02-2011

Perdonen que sea poco fina, pero lo de "porquería" se queda corto para describir la polución que hay muchas ciudades españolas. En Madrid lo llaman "boina", pero cuando el viento arrastra la contaminación atmosférica hacia la sierra hasta hacer desaparecer los montes que se hacen imperceptibles estando a pocos kilómentros ¿de qué estamos hablando sino de mierda en el aire? Parecerá exagerado, pero más de una vez el pañuelo se ha quedado negruzco después de limpiarse la nariz en el irrespirable ambiente urbanita. Son las cosas del progreso, ese concepto que entre líneas parece indicar que vamos a mejor. Nos da grima tocar las agarraderas del transporte público porque casi siempre pringan a crema y sudor de mil manos en una atmósfera ambientada a veces con aroma a humanidad. Y preferimos coger el coche cuando llueve -o cuando no-, para no mancharnos los bajos de los pantalones ni salpicarnos los zapatos. Llevamos toallitas en el bolso, cuando los médicos están hartos de decir que higiene sí, pero con cuidado, que tanta "limpieza" mal entendida hace aumentar las alergias casi tanto como las partículas del gasóleo dividen el polen y éste se convierte en algo más agresivo para los enfermos. En Madrid el aire está lleno de mierda. Y lo está casi siempre, llueva o no, digan lo que digan la responsable de Medio Ambiente, Ana Botella, y su alcalde, Alberto Ruiz Gallardón. Pero que la nariz se llene de hollín también es culpa nuestra, por no ir andando a muchos sitios a media hora a pie a la redonda; por no compartir coche cuando el vecino va donde nosotros; por sembrar plantas que no son autóctonas de nuestro entorno para que no nos vean desde el otro lado; por ser unos incultos e imprudentes seres que confunden la palabra desarrollo con comodidad sin tener en cuenta los daños colaterales. Todo mientras está en juego algo tan preciado como la salud, que con tanta "porquería" en el ambiente cada vez está hecha más una mierda. Y lo escribo, disculpen, como es, con todas las letras.

Fotografía de Almudena Hernández

Almudena Hernández

Doctora en Periodismo

Diez años en información social

Las personas, por encima de todo