ANÁLISIS DE DEPORTES
¿Es justo el sistema del Balón de Oro?

Por Alejandro G. Nieto
3 min
Deportes10-01-2011
El Balón de Oro adorna la estantería en la casa de Lionel Messi por segundo año consecutivo y en España se ha vivido un cataclismo. Nadie que esperara cierto criterio de quienes otorgan tan valorado galardón podía imaginar que el premio no acabara en manos de un jugador español, ya fuera Xavi o Iniesta. Pero lo cierto es que si nos hubiéramos parado a reflexionar sobre el nuevo sistema de votaciones instaurado este año, la cosa habría estado más clara desde el principio. Cabía esperar, por la ilógica tradición que envuelve al Balón de Oro, que el premio recayera en un jugador de la España campeona del mundo. Hasta Fabio Cannavaro, futbolista que no llega a la suela del zapato a tantos otros nunca galardonados, recibió por ese motivo la citada distinción. Vale que el sistema ha variado este año y ya no son sólo los periodistas quienes deciden el ganador. Pero, una vez conocidos los resultados, la incongruencia sigue presente, pues los plumillas habían votado en masa a Wesley Sneijder, con siete votos de ventaja sobre Iniesta, rompiendo así una costumbre a la que llevaban años aferrados. El caso es que sumando también los votos de los seleccionadores y los capitanes de los equipos nacionales, el Balón de Oro se lo ha quedado Messi, quien muy probablemente no ha sido el mejor jugador de 2010 y que firmó un Mundial, termómetro por excelencia al hacer una comparativa entre futbolistas, digno de Fredy Rincón en sus mejores años. Ahora bien, habría que aclarar si el premio se entrega al mejor jugador del año en cuestión (desde el 1 de enero al 31 de diciembre) o si se premia al mejor del mundo en el momento de la votación. Sin dejar eso claro de antemano este reconocimiento pierde coherencia y prestigio. Se podrá discutir que Messi mereciera ganar el Balón de Oro este año o no. Lo que no se puede perdonar es que los españoles nos obcecáramos tanto en nuestro convencimiento de que nadie podía arrebatar la gloria a Xavi o a Iniesta. ¿Cómo pudimos estar tan ciegos? Estaba clarísimo que este premio roza la farsa. ¿Cómo se puede dar una papeleta a dos tipos de Anguila, Islas Vírgenes Británicas, Bután o Monserrat y esperar que no voten a Leo Messi o a Cristiano Ronaldo? ¡Si muchos de ellos ni siquiera sabrán con certeza en qué posición juega Xavi! Tal vez convendría reconsiderar el sistema de votación. Aunque al final, lo lógico es que todos los miembros de la FIFA tengan derecho a expresar su opinión. Lo que sí habría que aclarar desde un primer momento es qué se está votando, para que quienes tienen el privilegio de poder participar en ese veredicto sepan desde qué perspectiva opinar. Si el premio es por los méritos hechos exclusivamente en 2010, Messi no lo merecía e Iniesta ni siquiera debió estar nominado (no olvidemos que hasta el Mundial había vivido una temporada bastante floja). El ganador moral, para quienes amamos el fútbol, siempre será Xavi. Pero lamentablemente en el futuro apenas se recordará siquiera que fue finalista en dos ediciones consecutivas.






