ANÁLISIS DE ESPAÑA
Qué hacer tras el comunicado

Por Alejandro Requeijo
2 min
España20-12-0110
Parace que está vez va en serio. ETA hará público un comunicado en los próximas días y no lo dice sólo la siempre demasiado optimista izquierda abertzale. También el Gobierno lo espera en cualquier momento. Lo que dirá ETA no es más que lo que sus bases y sus mediadores internacionales llevan pidiendo desde hace casi un año. Esto es un alto el fuego que se apellide "permanente y verificable". También podrían añadir el carácter de "unilateral" a la declaración, pero se sobreentiende dado que no vendría precedido de ninguna negociación ni pacto previo con el Ejecutivo. El Gobierno ha replicado estos rumores con la misma firmeza que, al menos públicamente, ha mantenido en los últimos años. "La tregua o el alto el fuego ya no vale, es cosa del pasado, sólo vale la desaparición definitiva". Hace bien Rubalcaba en lanzar este mensaje de prevención dado que la trampa de los terroristas se evidenciará en el mismo comunicado. ¿"Permanente"?. Así lo llamaron también en 2006 y luego llegó la T4. Permanente es algo que permanece, pero también un periodo de tiempo con un principio y un final y eso no vale. "¿Verificable?". El Gobierno ya ha dejado claro que no va a permitir la intervención de agentes internacionales que den una dimensión a ETA que no se merece. ¿Quien va a verificar entonces que los robos de coches en Francia se deben a un mero hecho de supervivencia en clandestinidad y no a un deseo de atentar? ¿Brian Currin?. Dicho esto, el Gobierno no está en una posición sencilla. Por un lado sabe que no puede dar una imagen de eterno inmovilismo ante los movimientos que se están produciendo en el mundo de ETA. Por primera vez Batasuna está disputando de verdad -por pura estrategia- el liderazgo a los pistoleros. Teme el Gobierno, con razón, que en la sociedad vasca cale el argumento de que fue la izquierda abertzale quien lo intentó y fue el Ejecutivo quien no quiso. Esa idea en el País Vasco puede cobrar fuerza y a buen seguro se sumarán a ella los nacionalistas, incluido el PNV que hasta ahora ha ido de la mano del PSOE en este tema. Pero una tregua cambiaría el escenario y se sumarían a pedir gestos al Ejecutivo. Pero por otro lado y a nivel nacional los socialistas no se pueden permitir el lujo -tampoco en Esukadi- de perder el apoyo del PP, que estará vigilante para que el Gobierno no baje el listón. En manos de Rubalcaba queda la decisión de con quién prefieren estar.
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Alejandro Requeijo
Licenciado en Periodismo
Escribo en LaSemana.es desde 2003
Redactor de El Español
Especialista en Seguridad y Terrorismo
He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio






