ANÁLISIS DE ECONOMÍA
El vaso de las pensiones

Por Gema Diego
2 min
Economía19-12-2010
Si me lo dicen, no me lo creo. Va a resultar que la gota que va a colmar el vaso es el retraso de la edad de jubilación hasta los 67 años: una medida que, si se aprueba, entrará en vigor paulatinamente a partir de 2013 y que afectará, por tanto, a los nacidos a partir de 1959… pero en un futuro bastante lejano. Es decir: hemos aguantado que se superaran los cuatro millones y medio de parados; también que nos subieran recibos como el de la luz sin piedad alguna; que se diera nuestro dinero para rescatar a bancos; que le rebajaran el sueldo a los funcionarios; que nos quitaran ayudas a montones; y hasta una reforma laboral… Todo sin rechistar. Y ahora nos nace la rabia interior pensando en lo que vamos a cobrar dentro de 10, 20, 30 ó 40 años, con todo lo que tenemos ahí mismo, en el presente, nada más asomar la nariz por la ventana. Posiblemente sea porque este cambio sí afectará a un colectivo con cierto poder económico, y por su dimensión universal. A los jóvenes que nutren las listas del paro no se les deja espacio de expresión; a los pequeños ahorradores con su cartilla en el banco, tampoco; los trabajadores agachan las orejas porque en este tiempo parece que más vale callarse que perder el puesto de trabajo; y, en fin, si no llegan ayudas para ciertas cosas, se retrasan los proyectos vitales personales y se entra en un periodo de hibernación mientras escampa. Pero las pensiones son otra cosa. El Pacto de Toledo ha nutrido miles de discursos políticos desde la época de González y Aznar, y tocarlo ahora hace pensar en que se está profanando algo sagrado. Y así nos igualamos todos en esta gota que colma el vaso. Sin embargo, siendo realistas, debemos ser conscientes de que si el PSOE no aprueba ahora este cambio lo hará después el PP; y el si el PSOE se ata las manos, será más adelante el PP el que ponga en marcha la reforma… y quizás entonces sea más dolorosa.






