Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

ANÁLISIS DE ESPAÑA

Cataluña, otra cicatriz para Zapatero

Fotografía

Por Alejandro RequeijoTiempo de lectura2 min
España29-11-2010

A la pregunta de si el cambio en España ha empezado en Cataluña sólo cabe una certeza: el PSOE históricamente gana las elecciones generales gracias a sus buenos resultados en Cataluña y en Andalucía. Teniendo en cuenta que el proyecto socialista ha significado una sangría de votos en Cataluña y que las cosas en Andalucía no pintan del todo bien, que cada uno saque sus conclusiones y haga sus quinielas para 2012. Uno se imagina a Zapatero encerrado en el búnker de Moncloa rodeado de sus generales, Rubalcaba, Blanco, Jiménez y Salgado. Como en la película El Hundimiento, con gotas de sudor cayéndole por la frente observa en el mapa como las banderitas azules cada vez les reconquistan más territorios. Ahora Cataluña ha sido el último golpe a su futuro y a su liderazgo. Antes fue Madrid y el revés de la militancia en las primarias, ya no hay ni rastro del efecto generado tras la remodelación del Gobierno, qué decir de la gestión de la crisis. Y el futuro no depara grandes esperanzas. Sólo el PNV le mantiene con vida, rumores de intervención económica, las municipales a la vuelta de la esquina... Sólo queda que en las bases del PSOE empiece a calar el discurso de que Zapatero no es la mejor solución para su propia supervivencia. Frente al "España se rompe" del PP, los socialistas respondían diciendo que el PSOE es el partido que más se parece a España. Capaz de gobernar con un discurso en Andalucía o Extremadura y con otro en Cataluña. La frase tiene cierto gancho - creo que su autor fue Rubalacaba-, pero si hay algo que han demostrado las elecciones catalanas es que las contradicciones se acaban pagando. Que no se puede contentar a todo el mundo cuando el único fin es gobernar. La debacle histórica del PSC debe llevar a los socialistas a una profunda reflexión en Cataluña, pero también en Ferraz y en Moncloa. Eso pasa por un profundo replanteamiento de discurso que no debe excluir la relación PSOE-PSC a partir de ahora.

Fotografía de Alejandro Requeijo

Alejandro Requeijo

Licenciado en Periodismo

Escribo en LaSemana.es desde 2003

Redactor de El Español

Especialista en Seguridad y Terrorismo

He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio