ANÁLISIS DE SOCIEDAD
La semana laboral en Haití

Por Almudena Hernández
2 min
Sociedad19-11-2010
Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl cuentan, como pueden, la catástrofe humana que está viviendo Haití. Y gracias a sus relatos, reflejados en la web oficial de la congregación, se puede contextualizar una realidad, la de la entrega al otro en el sentido más pleno, hasta que aguantan las fuerzas. Si a principios de año dio la vuelta al mundo la imagen optimista del rescate de un niño de entre los escombros que provocó el terremoto (sólo hay que preguntar a quienes participaron en las labores de rescate similares emprendidas, por ejemplo, por el Ejército español), ahora conmueve la secuencia de esa mujer desnuda moribunda en la calle por el cólera. La naturaleza -y el hombre- se ha cebado con una población que lleva mucho tiempo sufriendo. Ahora la enfermedad avanza mientras los esfuerzos para luchar contra ella parecen ser cada vez más ineficaces. En medio de ese panorama continúan inmersas personas de la talla de las religiosas paulinas, que aprovechan los minutos que tienen libres y las nuevas tecnologías para llamar la atención de un mundo pendiente de otras cosas más tontas. Una de ellas escribe que el cólera supone "una nueva prueba" y que es una "tristeza" observar tantos muertos. Hace unos días sor Natalia, Lila, Josefa, Mónica y Alberta comenzaron "una campaña de emergencia" que consiste en trabajar "sin cesar" en el hospital Alma Mater de Gros Morne. Su misión: "Salvar vidas". Mientras España se queja de listas de paro, en Haití hacen falta medios y manos. Las religiosas -sólo hay que echar cuentas- trabajan sólo curando a enfermos una media de 66 horas a la semana para atender a la población de "una miseria sanitaria increíble en el año 2010". Otra hermana, sor Lila Cochla, comenta en otro envío por Internet el parte más reciente. Además de las bajas, la religiosa cuenta las vidas salvadas gracias al trabajo que estas mujeres están haciendo hasta casi el agotamiento físico en medio del horror del Hospital Alma Mater. "Diariamente se salvan de la muerte unas 60 personas aproximadamente, gracias a las Hijas de Caridad. Desde hace tres semanas, la compañía es la única fuente de vida con los goteros salvadores. Para llegar al hospital todas las mañanas tardamos aproximadamente una hora por un camino muy difícil devastado en el reciente ciclón. Salimos a las seis de la mañana y regresamos a casa a las cinco de la tarde. Desde hace una semana tenemos una hermana más con nosotras, así podemos quedarnos en casa un día a la semana para tener algún descanso. Por favor, pidan al Señor por nosotras". Y ahora pensemos desde esta España desorientada si tenemos un trabajo es pesado, una jornada laboral que roza la explotación o, en el peor de los casos, cuándo se acabará el paro. ¿Crisis? Esto sí que es una crisis.
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo






