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EL REDCUADRO

Señoritos vascos

Fotografía

Por Antonio BurgosTiempo de lectura2 min
Opinión10-03-2002

Supongo que estaría allí medio Neguri y parte del otro medio. Hablo de la junta general de accionistas del BBVA. Sí, ya sé que Neguri como tal Neguri quizá no exista, que aquellos casoplones están casi todos vacíos. Pero en algún sitio habrá que situar a los señoritos vascos, y ninguno mejor que la junta general del banco cuyo nombre es un tratado de geografía vascongada, punto en el cual han desmentido que la A del BBVA sea por Arzallus. Los señoritos vascos existen. Vamos que si existen. Lo que pasa es que como no enganchan en feria, no tienen ganaderías de toros bravos, no hay entre ellos ningún Bertín Osborne que grabe rancheras, no les salen nietos rejoneadores y no tienen cortijos, pues se nota menos. Su feria de abril es la junta general del BBVA. No sé si observaron el escenario de la junta, blanco, blanquísimo, como de congreso del PP. Había allí como unas barreras, donde estaban los que tienen la tela del telón del Teatro Arriaga. Sumen, sumen, y comprobarán que en esas primeras filas de barrera de la junta del BBVA había sentado mucho más dinero que en todas las barreras de la Maestranza por abril o de Las Ventas por mayo juntas. Lo que ocurre es lo que digo: que como los señoritos vascos van de paisano y no de uniforme, que no llevan clavel en la solapa, ni sombrero de ala ancha, ni botos cortijeros de Valverde del Camino del Cura, ni llegan los pequeños accionistas para ponerles la seda y los oros de los capotes de paseo como homenaje en la ladrillería de sus barreras, pues pasan completamente inadvertidos en su señoritismo. Cuando se habla de señoritos, siempre tiene que haber un González. Cuando se habla de los señoritos de Jerez, sale González Byass, que en jerezano se escribe González Gordon. Cuando se habla de los señoritos de Sevilla, sale González Valverde, don Máximo. Cuando de los señoritos del PSOE, sale González Márquez. Y cuando se habla de los señoritos vascos del BBVA, sale Francisco González. González tenía que ser. De todos los González de las distintos linajes y ramas de señoritos españoles, me quedo con este González dueño de ese cortijo sin caserío y sin olivares que es el BBVA. Y me quedo con él porque, desde ese cortijo y en la fiesta anual del herrado de reparto de beneficios, les ha dicho a los otros señoritos vascos que aquí de tonterías ni las precisas, que "tolerancia cero" para la ETA. Ya quisiera yo que los señoritos obispos y los señoritos curas de la Iglesia vasca hablaran como los señoritos seglares del dinero vasco, los hijos de Deusto. Aquí mucho hablar del cerco a la ETA, pero hasta ahora no ha quedado muy claro que los señoritos vascos no estuvieran encantados con esa pareja de hecho formada por el PNV y Batasuna, y que cuando "estos chicos" les quemaban el cajero de una sucursal no miraran para otro lado. Principio quieren las cosas.

Fotografía de Antonio Burgos

Antonio Burgos

Columnista del diario ABC

Andaluz, sevillano y del Betis

** Este artículo está publicado en el periódico ABC y posteriormente recogido de AntonioBurgos.com por gentileza del autor