TURISMO
Baleares contempla la caída de Majorica y de los visitantes alemanes
Por Gema Diego
2 min
Economía08-03-2002
No sólo el medio ambiente balear se halla amenazado. También las perlas de imitación de Majorica, producto mallorquín por excelencia, están en peligro de extinción. El Gobierno balear intenta cuidar el medio ambiente con la ecotasa, un impuesto que grava con un euro cada noche que se pernocte en un hotel balear.
Venir desde Alemania, pagar un extra por dormir en un hotel, y encima volverse a la tierra sin un collar de perlas de Majorica. Las vacaciones bajo el sol balear ya no serán lo que eran para los turistas extranjeros. Los precios han perdido su atractivo, y así, el grupo turístico alemán Thomas Cook ha anunciado una bajada del 20 por ciento en sus reservas de viajes a España para este verano, reducción que afecta especialmente a las Islas Baleares. El presidente de la junta directiva de Thomas Cook, Stefan Pichler, ha criticado las tarifas de los hosteleros baleares y se ha opuesto a la ecotasa, impuesto que supone una "distorsión" en los precios. Además, ha señalado que "no es bueno" seguir vacilando a la hora de determinar la fecha de su implantación, mayo o noviembre, cuando lo que se debería discutir es si ponerla en marcha o no. La economía balear deberá sumar a este descenso del turismo un nuevo revés: Majorica, una empresa que posee un prestigio acumulado durante 111 años y que exporta sus joyas a 120 países, se ha declarado en suspensión de pagos. Majorica echa la culpa de su derrumbe al 11 de septiembre, aunque debe admitir que su crisis particular comenzó hace dos años. Los beneficios de esta fábrica de perlas de imitación pasaron de nueve millones de euros en 1999 a 3,6 millones en el 2000, y se convirtieron en ingresos nulos el año pasado. Majorica se halla en dificultades para pagar la nómina de febrero completa a sus 650 trabajadores. A la empresa no le ha dado tiempo a poner en marcha su plan de salvamento, que consistía en prejubilar o despedir a 188 empleados. Ahora, sólo el Santander Central Hispano (SCH) puede salvar a Majorica: en sus manos está avalar o no el crédito blando de 3,8 millones de euros que el Gobierno balear está dispuesto a conceder a la empresa. El destino de Majorica depende de una entidad bancaria a la que debe 30 millones de euros.





