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Meditaciones cervantinas

Fotografía

Por Álvaro AbellánTiempo de lectura2 min
Opinión19-07-2010

Don Miguel de Cervantes, padre de la novela moderna, referente universal de las letras españolas, fue el cuarto hijo de un total de seis. No sabemos el día de su nacimiento, pero sí que el 9 de octubre de 1547 fue bautizado por sus padres, quienes formaron una familia venida a menos que pasó importantes penurias, desdichas y vergüenzas. La política familiar española del siglo XXI, además de alabar al Quijote en su IV Centenario, nos anima a sostener relaciones personales superficiales e intercambiables, a una sexualidad desvinculada del amor y cerrada a la vida, capaz de institucionalizar el repudio -divorcio express-, el aborto -uno cada 6,6 minutos- y los anticonceptivos, así como promocionar las relaciones homosexuales y marginar a las familias numerosas. La política familiar española del siglo XXI hubiera hecho imposible el nacimiento de Don Miguel de Cervantes. Don Miguel de Cervantes, referente universal de las letras españolas y hombre culto y sabio capaz de arrojar sombra sobre el maestro Lope de Vega, no tenía estudios universitarios reglados. No consta que fuera a la universidad, pero sí nos consta que tuvo un maestro: Juan López de Hoyos, catedrático de Gramática. Cuando la universidad era universidad y la enseñanza era enseñanza, uno no decía “soy de esta universidad”, o “estudio esta carrera”; decía, más bien: “soy de la Academia de Platón”, o “soy discípulo del maestro Tomás”. Don Miguel de Cervantes no tenía un título oficial del Estado, pero era discípulo de Juan López de Hoyos, y aquello bastó para escribir el Quijote, la novela más traducida y vendida de la historia de la humanidad. La política educativa española del siglo XXI pretende estatalizar la formación. Cree sólo en la enseñanza reglada, uniformada y tasada por el Estado. No cree en la libre enseñanza, en la diversidad de ofertas educativas ni en el protagonismo de los maestros. Pero nos queda la Historia, la auténtica, a la que no siempre son fieles las películas actuales, pero que encontramos atesorada por buenos historiadores y agudos literatos que reflejaron la conciencia de su época. La historia no permite pensar más allá de los esquemas de nuestro tiempo, y allí donde los hombres ensanchan su razón, se puede empezar a edificar ese lugar donde la vida se ensancha.

Fotografía de Álvaro Abellán

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Doctor en Humanidades y CC. Sociales

Profesor en la UFV

DialogicalCreativity

Plumilla, fotero, coach