ANÁLISIS DE ECONOMÍA
Préstamos y preguntas

Por Gema Diego
2 min
Economía11-04-2010
El Eurogrupo ha ofrecido a Grecia la opción de suscribir un préstamo de 30.000 millones de euros a un interés de un cinco por ciento como mecanismo para capear la crisis de caballo que vive la economía helena. Eso no quiere decir que Grecia vaya a aprovecharlo, como se ha ocupado de subrayar su Gobierno, pero una medida de este calibre sienta un precedente para abrir la puerta tanto a consecuencias muy buenas como a derivaciones muy malas. Por un lado, es alentador que la zona euro demuestre, seguramente por primera vez de una forma tan clara, su cara solidaria para con los socios que tienen problemas. Si dentro de cada país defendemos la implantación de un estado del bienestar, caritativo con los que tienen menos recursos y los desfavorecidos, deberíamos llevar este principio a un ente como la UE para impulsar su desarrollo en una dirección humana. Por otro lado, me pregunto de dónde va a sacar España los 2.490 millones de euros que le corresponde aportar al préstamo de acuerdo con su participación en el Banco Central Europeo (BCE). Me dirán que ya lo pensará el Gobierno si Grecia decide ejecutarlo. ¿Emitir más deuda pública? ¿Solicitar -a su vez- un préstamo a otras entidades bancarias? ¿Cuenta Zapatero con tanta liquidez en sus arcas? Y me surge una pregunta más: ¿es un préstamo lo que necesita Grecia? Es decir, ¿es únicamente lo que necesita? Es verdad que la solución inmediata es inyectar dinero en el sistema, pero el problema griego es mucho más profundo y depende, además, de hilos muy delicados como el comportamiento de la inversión internacional y los vaivenes de las bolsas. Estará muy bien que se aplique una deflación forzosa, que el Gobierno se torne inflexible con el fraude fiscal, pero, por favor, ya es hora de poner en funcionamiento unos mecanismos reguladores reales de la actividad especuladora y bancaria. Y no es sólo Grecia quien tiene que hacerlo.






