ANÁLISIS DE ESPAÑA
A Eusko Alkartasuna se le acaba la paciencia

Por Alejandro Requeijo
2 min
España05-04-2010
Digamos que hay varios tipos de Aberri Eguna (día de la patria vasca). Está el del PNV que por origen -ellos lo crearon en 1932- y facto ha capitalizado generalmente la fecha. Luego está el Aberri Eguna de los abertzales y otros partidos de corte izquierdista nacionalista. Batasuna suele aprovechar la fecha para reivindicarse en cualquiera de sus objetivos. El de hoy -como el de ayer y mañana- es imponer sobre la mayoria vasca la ruptura con España y la imposición de un Estado totalitario marxista. Pero el envoltorio con el que lo pretende vender desde hace meses es un supuesto cambio, a partir de un supuesto debate interno, que pide un supuesto nuevo escenario en ausencia de violencia. Y esa puesta en escena ha contado desde el principio con la inestimable colaboración de Eusko Alkartasuna. O al menos así había sido hasta ahora, porque cuando en Euskadi se habla se patria, por desgracia, lo que diga ETA suele eclipsar todo lo demás. Inevitablemente, 800 muertos hacen que sus palabras sean tenidas en cuenta. Y lo que ha dicho ETA es que hay que seguir matando para conseguir esa patria vasca independiente. Además culpa a Francia de su último asesinato, un policía francés que cometió la osadía de "secuestrar a cuatro militantes vascos" a los que detuvo por robar una flota de coches en un concesionario local. El último comunicado de la banda deja claro hasta dónde llega la capacidad de maniobra de su brazo político: tan sólo hasta el próximo atentado. Quizá tras este Aberri Eguna, Batasuna haya perdido el que era su último tren para romper con ETA. El problema para ellos es que a su comparsa en este teatro, EA, parece que se le está acabando la paciencia. Hastío ha sido la reacción de Peio Urizar ante el último pronunciamiento de los terroristas. Y si EA se baja del barco ya no habrá nada que legitime el proyecto de Otegi basado en la creación de un nuevo frente soberanista. Por todo ello, la principal conclusión de este último Aberri Eguna -el primero sin un nacionalista en la Lehendakaritza, por cierto- es que, una vez más, ETA reivindicó su apuesta por la violencia en un mensaje que se interpreta sobre todo en clave interna. El de 2010 se recordará como el Día de la patria vasca en el que la banda aniquiló definitivamente cualquier intento de su brazo político de arrebatarle la iniciativa en la gestión del terror.
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Alejandro Requeijo
Licenciado en Periodismo
Escribo en LaSemana.es desde 2003
Redactor de El Español
Especialista en Seguridad y Terrorismo
He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio






