ANÁLISIS DE INTERNACIONAL
Entre la desolación y la esperanza

Por Isaac Á. Calvo
2 min
Internacional04-04-2010
El terrorismo ha vuelto a causar desolación y una vez más el objetivo era la población civil. Los atentados perpetrados contra el metro de Moscú dejan patente lo fácil que es asesinar y lo tremendamente complicado que es prever ataques como los cometidos en la capital de Rusia. En esta ocasión, dos jovencísimas mujeres procedentes del Cáucaso hicieron explotar las bombas que llevaban junto a ellas, cada una lo hizo en una estación y en hora punta. El resultado fue de 39 muertos y decenas de heridos. El terrorismo islamista ha vuelto a golpear a la gran Rusia. El simbolismo va mucho más allá de atentar en el centro de Moscú. Es también todo un mensaje de intenciones de los criminales, ya que los ataques fueron cometidos por las conocidas como "viudas negras". Éstas son mujeres que han perdido a sus maridos o familiares muy cercanos en el conflicto caucásico y que, manipuladas por los ideólogos terroristas, se vengan matando inocentes de forma masiva e indiscriminada. El conflicto entre Rusia y algunas repúblicas caucásicas como Chechenia se prolonga desde hace años y es de esos que permanecen olvidados para la mayoría de la Comunidad Internacional hasta que se registran sucesos como los de Moscú. De todos modos, el Kremlin debería de replantearse su estrategia en ese conflicto porque se ha demostrado que la fuerza bruta militar no está teniendo éxitos. Además, son muchas las organizaciones de derechos humanos que han denunciado excesos y abusos de poder por parte de las tropas rusas. Donde la desolación está dando pasos hacia la esperanza es en Colombia. Allí, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han liberado al sargento Pablo Emilio Moncayo, que llevaba más de 12 años secuestrado. Las políticas del presidente colombiano, Álvaro Uribe, están dando sus frutos y las FARC, una de las guerrillas más activas y consolidadas del mundo (considerada como organización terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos) han sufrido graves golpes en los últimos años. En esta ocasión, la liberación del rehén se debe a unas exitosas negociaciones entre las partes y a la mediación de diferentes sectores. Uribe incluso se plantea sacar de la cárcel a algunos presos de las FARC -siempre y cuando se comprometan a no retomar las armas- a cambio de que más secuestrados regresen a sus casas. En cualquier caso, sería muy conveniente que las FARC y los grupos terroristas pensaran fríamente si, en los tiempos que corren, les conviene seguir con su lucha armada. Cada vez son menos los apoyos con los que cuentan los criminales y la colaboración internacional, la democracia y el respeto a los derechos humanos están ganando la partida.
Seguir a @IsaacACalvo

Isaac Á. Calvo
Licenciado en Periodismo
Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación
Editor del Grupo AGD






