ANÁLISIS DE SOCIEDAD
Un hombre muerde a un perro: la Noticia

Por Almudena Hernández
3 min
Sociedad28-03-2010
¡Primicia! Cualquier periodista en sus cabales tendría el pulso acelerado por dar la noticia de las noticias, la exclusiva de las exclusivas. Aquí va un adelanto de las declaraciones recogidas en el más importantísimo documento que haya existido nunca: "No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer, ni por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido?" Cuando uno estudia la carrera de Periodismo los maestros tratan de enseñar a sus pupilos a diferenciar entre lo interesante y lo importante, a reflexionar sobre si el fin justifica los medios, a buscar la Verdad, que es una aunque haya tantas perspectivas como plumillas, y a sentir la profesión como un servicio a los demás. Así que, por su bien, quizás deberían leer también esto que sigue: "Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros, y sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos?" Durante esos años de formación periodística también se repite que es noticia que un hombre muerda a un perro pero que por común no lo es a la inversa. Pues bien, ¿qué opinarían entonces si su periodista de cabecera les contase que se han enterado de que el mismísimo Dios va y se hace hombre y que, para colmo, decide sufrir por adelantado todo el dolor que sufrirán todos y cada uno de los hombres a lo largo de la historia para demostrarles que está coladito por los huesos de los hijos de "su" Adán? Los teléfonos de emergencia se colapsarían, seguramente. Pero, ¿y si es verdad? ¿Por qué el artista y arquitecto de todo esto no puede ser capaz de enamorarse hasta la médula de la máquina más perfecta jamás creada? ¿Acaso no hay demasiadas coincidencias para convencerse de ello? ¿No existen indicios, incluso pruebas, de que todos estamos en la misma empresa y que el Jefe es un tipo cojunudo? Aquí no hay eres, señores, y aunque uno se vaya a malgastar su herencia en plan hijo pródigo siempre vendrá el Padre a hacerle mimitos. Lean, lean: "¿Quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida? ¿Y por qué se inquietan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos. Si Dios viste así la hierba de los campos, que hoy existe y mañana será echada al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fe!" Esto son promesas anticrisis y no las del Gobierno. A veces la verdad está ante las narices pero no se quiere ver. La cita, por cierto, es del Evangelio, ese libro que da tanta grima abrir. La verdad sólo hay que buscarla, pero no vayan a pensar que la noticia de las noticias está en que un perro ha mordido a un hombre.
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo






