¿TÚ TAMBIÉN?
Familia ausente e hija deseada

Por Álvaro Abellán
2 min
Opinión28-02-2010
Coraline es hija única y sus padres no le hacen mucho caso. Acaban de mudarse a una casa en el campo, para que sus padres puedan estar solos y dedicarse por entero a escribir un libro sobre plantas… sin levantar la vista del ordenador o visitar el jardín. Coralina decide invstigar lacasa nueva y descubre un pasadizo que la lleva un nuevo mundo. Como si de una Alicia se tratara, el nuevo mundo es un espejo del anterior… sólo que allí en lugar de personas reales hay marionetas y sus padres-marionetas resultan ser muy atentos con ella… ¿demasiado? Esta película de animación dirigida por Henry Selick y nominada a los Oscar recuerda visualmente al cine de Tim Burton, pero entronca con relatos clásicos como Alicia detrás del espejo o la historia de Hansel y Gretel rescatada de la tradición popular por los Hermanos Grimm. La actualización, además, aprovecha para poner sobre la mesa dos problemas familiares de plena actualidad: el síndrome de los padres ausentes y el síndrome de del hijo deseado, que se agudizan, además, en el caso del hijo único. El primer caso lo sufre Coraline en su mundo real, en el que sus padres tienen demasiado trabajo para hacerle caso… y sólo parecen conversar con ella para prohibirle cosas. Pero el mundo fantástico que descubre Coraline, donde su madre la cuida hasta el extremo, pronto revelará su crudeza. La madre-marioneta no la cuida porque la quiera, sino porque la desea, que es algo bien distinto. Un amor tan posesivo que se manifiesta figurativamente en el deseo de la madre por comerse el alma de Coraline, como ya hizo con otros niños desafortunados que cayeron en sus garras. La película plantea estos problemas alegóricamente, sin moralinas, pero con una mirada tan divertida como certera. Además, ofrece respuestas que, como todo imaginamos, no son otras que el compañerismo, la amistad, aprender a amar y hacer vida en familia. El buen cine de aventuras nos demuestra siempre que las dificultades, más que acabar con nosotros, son una oportunidad para dar lo mejor, para crecer, para encontrar compañeros con los que edificar, juntos, ese lugar donde la vida se ensancha.






