ANÁLISIS DE ESPAÑA
La moral de la tropa socialista, por los suelos

Por Alejandro Requeijo
2 min
España08-02-2010
Parece que va en serio. Las encuestas sobre intención de voto, por primera vez en seis años, dan una ventaja considerable al PP en cuanto a la intención de voto. Más de tres puntos. Y aun queda mucha crisis y mucha legislatura. De seguir esa deriva, la distancia con el PSOE pasará de considerable a irreversible. Hasta Rajoy ya es más popular que Zapatero. Esto parecía imposible hace… ¿unas semanas?. También parecía imposible que el PSOE de Zapatero, esa máquina perfectamente cohesionada en torno a la fidelidad al líder comienza a desquebrajarse. Ya aparecen voces críticas que cuestionan la improvisación del presidente. Más inverosímil parece que, cuando por fin Zapatero ha logrado codearse con Obama, a los españolitos, en lugar de acontecimientos planetarios, van y les da por preocuparse por sus pensiones. Pero al fin y al cabo, todo esto no deja de ser estadísticas y carnaza para periodistas. Lo más gráfico es lo que se escucha en la calle. Hablar hoy con esos votantes socialistas, los del “Zapatero no nos falles” es esclarecedor. Ya ni se esfuerzan por argumentar que la crisis que atraviesa España forma parte de la coyuntura financiera internacional. Admiten con la boca pequeña que estamos más cerca de Grecia y Portugal que de Francia o Alemania. La moral de la tropa está por los suelos. No fue con el Estatut, ni con la negociación con ETA. “Es la Economía, estúpido”. El bolsillo en esto de la política es como cuando en el fútbol no entra la pelotita. Definitivo. Crece el paro, el déficit, la recesión, la deuda pública, la economía sumergida… ahora se tambalea la bolsa. Cosas que, todo sea dicho, ya vaticinó Rajoy hace tiempo y se le llamó antipatriota. Vale que a uno le interese magnificar la crisis como al otro disimularla. Pero, de entrada, Zapatero ganó unas elecciones negando la situación y eso ya es una buen argumento sobre a quién no creer en el futuro. En estos momentos uno echa la vista atrás y se acuerda de los 400 euros, el cheque bebe y tantas otras medidas tan populistas como injustas que vaciaron las arcas. Por qué alguien que tiene tres casas y dos Mercedes recibió los mismos 400 euros que quien no tiene nada. Medidas como aquellas –conejos que salían de chisteras, decían- fueron tan efímeras como la popularidad que reportaron a su autor. La situación recuerda a esas veces en las que uno vuelve de un viaje con amigos y al llegar al aeropuerto se da cuenta de que aun no le ha comprado ningún regalo a su madre. Y claro ya no queda pasta. Lo alarmante es que para Zapatero aun no ha llegado el final del viaje. Aun queda media legislatura. O eso pretende.
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Alejandro Requeijo
Licenciado en Periodismo
Escribo en LaSemana.es desde 2003
Redactor de El Español
Especialista en Seguridad y Terrorismo
He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio






