Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

SIN CONCESIONES

Tránsito hacia ningún sitio

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura3 min
Opinión04-01-2010

Si mañana Mariano Rajoy afirma que está a punto de ser el próximo presidente del Gobierno, nos reiríamos de él. Después de dos derrotas consecutivas, pocos apuestan por su liderazgo por mucho que las encuestas le den favorito a estas alturas de la legislatuea. Si el líder del PP afirmase con rotundidad en plena rueda de prensa que está en "tránsito" hacia La Moncloa, haríamos bromas en todo el país. Sería un eufemismo. Decir que está en camino para conseguir el Gobierno sería tanto como admitir que hoy por hoy está en la oposición. Por muy bien que pinten las cosas, le quedan más de dos años en las catacumbas, así que podríamos tacharle se visionario, optimista, ilusionario... Lo mismo pasaría si yo saliera a la calle con un cartel colgado y escribiera en él: "estoy en tránsito para ser rico". Daría igual porque seguiría siendo pobre. La gente se pararía a mi lado, me miraría con cara extrañada y pensaría que estoy rematadamente loco. En cambio, hay un señor que se permite hacer este tipo de afirmaciones mes tras mes sin que nada le pase. No pestañea, aunque el pelo cada vez lo tiene más blanco y las ojeras son cada vez más grandes. Es lógico. Tiene demasiadas preocupaciones, los problemas se le acumulan uno tras de otro y todos los dedos le señalan a él como culpable. El tipo en cuestión se llama José Luis Rodríguez Zapatero y es el presidente del Gobierno de España. Dice de sí mismo que es un optimista antropológico pero en verdad es un mentiroso compulsivo. De otro modo no puede explicarse que, con cuatro millones de personas sin empleo y tras un año de recesión, se permita afirmar que el país vive un momento de "tránsito" económico, de la crisis a la recuperación. Este mismo fue el mensaje hace un año, aunque con otras palabras, pero seguimos inmersos en caída libre y sin visos de remontar el vuelo. Así que nada de eufemismos. Si estamos en tránsito hacia la recuperación, significa que seguimos instalados en la crisis y que, desde que empecemos a mejorar hasta que volvamos a estar como estábamos, pasarán unos cuantos años. Puestos a emplear el vocabulario gubernamental, se puede decir que Zapatero está en tránsito hacia la oposición y que su partido perderá las próximas elecciones generales, sea quien sea el candidato. Por probable que parezca, lo único cierto es que hoy por hoy sigue siendo el presidente y lo va a seguir siendo hasta el año 2012. Luego es absurdo retorcer el lenguaje para aparentar lo que no es. El uso que las personas hacen de las palabras dicen mucho de ellas. El empleo de sinónimos denota conocimientos. Los juegos semánticos muestran agilidad mental. La capacidad de relacionar términos ofrece inteligencia. Pero cambiar el verdadero significado de las palabras es engaño y manipulación. Quien ahora habla de "tránsito" hace apenas tres años empleó el vocablo "accidente" para definir el atentado de la T-4 de Barajas. Es el que habló del terrorista Arnaldo Otegi como un hombre de "paz". Se trata del mismo que hace dos años se refería a la crisis económica como un pequeño "ajuste". En el arte de engañar, Zapatero es todo un maestro. Por desgracia, a la hora de gobernar es un desastre.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito