Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

SIN ESPINAS

De todo o de nada

Fotografía

Por Javier de la RosaTiempo de lectura1 min
Opinión17-02-2002

Decir que aquellos (los políticos, los banqueros) o estos (los periodistas o los abogados) son la lacra de nuestro tiempo es no decir nada. Decir que el hombre individual y colectivo (la sociedad) es un cáncer que se va devorando a sí mismo es ser sólo pesimista. Decir que luchar para que el mal no devore el bien hecho es señalar que éste es el sentido inevitable de nuestras vidas. Aunque no sea tan importante cuánto mal evites como cuánto bien hagas. De la madera más buena e idílica, cierta, sincera y honesta en sí misma se puede hacer leña para quemar a un inocente o estacas para acabar con un vampiro. E igual que con la madera, con todo en la vida. Ante tales hechos, surge una desesperanza capaz de encharcar el corazón de un bondadoso. Pero ella, ella no debe ahogarle ni apagar su fuego nunca, ni siquiera transformarle, ni transformar su heroico empeño. La razón nos pierde y es el amor y la fe la que nos salvan; y salvarnos es lo que queremos... en la tierra y más allá del cielo. Salvarse en la tierra es conseguir que tu vida, que toda tu vida, cobre sentido. Salvarse en el cielo es la prueba de que ese sentido se ha cobrado realmente. ¡Mirad esa múltiple y diversa realidad! Es siempre tan difícil de atajar en toda su extensión... Y quedaos con la parte que podáis -con la parte buena descubierta- porque la mala se suele desenmascarar sola. Y perdonadme por esta pretenciosa abstracción de una semana desnuda con la que he querido decir todo y posiblemente no haya dicho nada.

Fotografía de Javier de la Rosa