SIN CONCESIONES
Muerte al Estatuto de Cataluña

Por Pablo A. Iglesias
3 min
Opinión30-11-2009
Espero que quienes leen este artículo comiencen con el mismo respeto y tolerancia que cuando un independentista catalán quema la bandera española o cuando las juventudes de Esquerra Republicana pegan carteles con el rey Juan Carlos colgado de una soga. Si ellos se amparan en la libertad de expresión, este servidor también. Es el mismo sustento sobre el que los principales periódicos de Cataluña han publicado un editorial conjunto en defensa del Estatuto de Cataluña. Defienden la legalidad del texto que las Cortes Generales aprobaron en 2006 y que los ciudadanos de esta comunidad autónoma ratificaron en referéndum meses después. Nadie puede y debe dudar del derecho a la libertad de expresión de la prensa, sea cual sea y resida donde resida. Por eso, tampoco puede criticarse el mero hecho de difundir un editorial, sea cual sea el tema, individual o en conjunto. Otra cuestión es que el editorial de los colegas catalanes forme parte de la campaña de extorsión al Tribunal Constitucional que se está orquestando desde Barcelona. Ya está feo que el presidente de la Generalitat, José Montilla, presionara día tras día a los magistrados para que no recorten ni uno solo de los artículos del Estatuto. Es irresponsable que sus socios del tripartito (ERC e ICV) cuestionasen la labor de los jueces ante la posibilidad de que declarasen inconstitucionales algunos preceptos estatutarios. Roza lo vergonzoso que la oposición de CiU se sumara a esa estrategia. Se ha alcanzado lo patético cuando un club de fútbol como el Barça -con millones de aficionados fuera de Cataluña- se ha situado contra la posible sentencia de la Justicia. Pero cuando hasta los periódicos imitan a los políticos es que sus intereses empresariales están por encima de los informativos. Muy triste. Lo sospechoso del editorial es que copia palabra por palabra los argumentos de los partidos nacionalistas. Los periódicos han renunciado a su personalidad, a sus creencias y a su línea ideológica para subordinarse al dictado de Montilla. Es curioso también que, quienes ahora aplauden la valentía de estos periódicos, en otras ocasiones arremeten y deslegitiman a otras instituciones que osan opinar sobre asuntos vinculados a la actualidad, incluido el Estatuto. Cuando no les interesa, alegan el falaz principio de que ningún ajeno debe hablar de política. Lo más grave es que se está atacando al poder que sustenta cualquier Estado de Derecho. La Justicia es la encargada de vigilar a los otros dos poderes que definió Montesquieu e incluso a la Prensa, considerado el cuarto poder. El primer paso de los dictadores tras un golpe de Estado es tomar el control de la Justicia. Sin magistrados que juzguen su asalto, la continuidad del nuevo régimen está garantizada. Eso es lo que hizo Hugo Chávez tras ganar las primeras elecciones en Venezuela. Es lo que sucede en Cuba cuando se encarcela durante años a los opositores. Una Justicia a medida del gobernante equivale a desplegar una alfombra roja para sus ilegalidades. Por eso es tan grave que se ataque, se presione, se coaccione e incluso se amenace al Tribunal Constitucional. Los defensores del Estatuto de Cataluña mienten cuando proclaman su legalidad por el mero hecho de haber sido aprobado en el Parlamento y en referéndum por los catalanes. Sabemos de sobra que los políticos se equivocan y son capaces de retorcer la verdad en su provecho, así que no es de extrañar que hayan hecho lo mismo con dicho texto con tal de definir a Cataluña como una nación. Además, deben saber que por encima del Parlamento y de cualquier consulta ciudadana está la Constitución de 1978, ampliamente consensuada en las Cortes Generales y ratificada en un referéndum nacional por todos los españoles. Este 6 de diciembre se cumplen precisamente 31 años de aquel acontecimiento histórico. Quienes nacimos en aquel año la tenemos muy presente. Los políticos que lo hicieron posible deberían asumirlo. Sin embargo, son capaces de echarla abajo y atentar contra sus principios elementales por su egoismo y ansias de poder.
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Pablo A. Iglesias
Fundador de LaSemana.es
Doctor en Periodismo
Director de Información y Contenidos en Servimedia
Profesor de Redacción Periodística de la UFV
Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito






