PUNTOS DE DEBATE
¿Alerta con olor a dinero?

Por Elías Said
3 min
Opinión10-05-2009
Con 44 muertos y 2.000 enfermos alrededor del mundo por la gripe H1N1, me pregunto: ¿qué ha ocurrido para que de la alerta hayamos pasado a una alarma social? ¿es la peor de las epidemias que tenemos actualmente en el planeta? ¿cuánto dinero hay detrás de esta "epidemia"? Hay 29 países afectados, un aproximado de 3.440 casos de contagio y 48 muertos declarados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de los cuales, los principales países de contagio son Estados Unidos (1.639 casos), México (1.364), Canadá (212) y España (88). Por tanto, parece que nos encontramos inmersos en una epidemia aprovechada por los medios tradicionales para impulsar la sensación de peligro latente, bajo la dinámica del espectáculo al que nos hemos venido acostumbrando. Ello aupado por una alta cuota de culpa por parte de los medios de comunicación digitales (chats, foros, blogs y demás), quienes no han hecho más que bombardearnos con una ingesta cantidad de e-mails y mensajes de ¨histeria social¨ en muchos casos. Todo lo anterior, mientras los políticos justifican la compra por ¨emergencia¨ de medicamentos sobre los que es difícil medir su nivel de efectividad y parece que a nivel individual estuviesen frotándose las manos ante el nuevo ¨tema de moda¨, que ha dejado de lado la crisis financiera mundial y la falta de medidas efectivas a este acontecimiento. Ello sin olvidar la cuota de ¨alerta social¨ que las compañías farmacéuticas están traduciendo en ingresos adicionales, por la compra por parte de los países de millones de dosis del elixir mágico, Tamiflu, el cual ronda los 30 euros y unos 120 la dosis completa. Si hacemos cálculos por país, tomando como por ejemplo México, gastarían aproximadamente unos 150 millones de euros por la compra de 5 millones de dosis completas para la lucha inicial de la gripe H1N1. Saquemos cuentas para ver que tenemos entre manos: el porcentaje de contagiados en el mundo ronda un 0,00005% de una población de 6.000 millones de habitantes; el 0,0005% de los 310 millones de habitantes en Estados Unidos; 0,001% de los 103 millones de personas que tiene registrada México; 0,0006% de los 35 millones de habitantes en Canadá; y el 0,0002% de los 43 millones de habitantes en España. Si hiciéramos un cálculo de muertos, las cifras serían ridículas de mencionar para la magnitud de la alarma generada. Más, cuando en la actualidad, por ejemplo, en África azota un brote de meningitis que parece ser menos fashion de cubrir al no formar parte del selecto grupo de los países del G-20, de la que han muerto en Nigeria 2.148 personas desde diciembre hasta la fecha y han sido afectadas 47.900 personas, en el mismo período, lo cual supone un 0,001% de mortalidad y un 0,03% de los 140 millones de este país. Ello, sin contar el resto de países africanos afectados por esta verdadera epidemia, Níger, Burkina Faso y Chad, consideradas zona de alto riesgo del continente africano, donde se ha llevado por delante más de 2.500 muertos en lo que va de año, según datos suministrados por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Hasta la gripe común no es considerada como la alarma que tenemos ahora, y eso que tiene una tasa de mortalidad de hasta el 20 por ciento entre ancianos e infantes en muchas partes del mundo. Entonces, sólo puedo concluir que hemos perdido los papeles, inducidos por la forma en que ha venido siendo tratada esta enfermedad por quienes nos lideran y ejercen la labor de cubrir las noticias emitidas por ellos; haciéndonos sentir, en la actualidad, como parte de un teatro de la histeria, el cual pagamos indirectamente todos, por provenir esta enfermedad de países ¨emergentes y desarrollados¨, cuando son otros verdaderamente los afectados de males más ¨comunes¨ que aún no han sido erradicados en muchos puntos del planeta, quienes están inmersos en una verdadera epidemia, sin que se haga lo que muchos hacen por evitar ser parte de una supuesta ¨potencial extinción de la especie¨.






