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ANÁLISIS DE CULTURA

Y Cupido se apagó

Fotografía

Por Marta G. BrunoTiempo de lectura2 min
Cultura12-04-2009

Cuentan que hace unos años la novela rosa se vendía como churros. Ahí estaban esos libros con portadas atrayentes, quizás demasiado, en los quioscos, al lado de las pipas de girasol y los periódicos. Ahí estaba Corín Tellado. Su literatura no era de la más exquisita, de hecho carecía de estilo literario. Pero lo que nadie puede negar es que su nombre era y es conocido, y sus novelas las más leídas después del grandioso Cervantes. Sus palabras atrajeron a miles de mujeres de mediados del siglo XX, que leían como Tellado describía un beso durante 10 páginas. Toda una hazaña para una mujer austera, que prefirió seguir en su Gijón natal antes de beber de las riquezas que le esperaban en Sudamérica, donde sus novelas apasionaban. Tellado decía ser de todo menos soñadora y apasionada. Nuestras madres leían novela rosa, donde las clases sociales eran el punto de discusión, donde lo morboso era ver el amor que profesaba una criada hacia un hombre adinerado. Nuestros padres, cuando eran pequeños, leían libros sobre vaqueros del Oeste y acción. Han pasado 50 años de aquellos días que yo no viví. Mi generación ha crecido bajo una manta de palabras anglosajonas, de elementos informáticos y videoconsolas. Hoy no se lee, porque la Play Station llama más la atención. Ni novela del Oeste, ni rosa, ni ensayos. Y si un libro es bueno, mejor es llevarlo al cine, a pesar de que suele ser verdadero el dicho que asegura que siempre es mejor la obra escrita. Pero esto que se lo pregunten a nuestra directora de la Academia del Cine y hoy ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, un nombramiento que deja abiertas las heridas del famoso canon y pone en duda si su actitud gustara más a los directores de cine españoles que al resto del país. ¿Sabrá dirigir el Instituto Español de Arqueología de El Cairo, un asunto alejado de sus quehaceres culturales hasta hoy? El ya ex ministro César Antonio Molina dejó, una semana antes de marcharse, muchos proyectos de cooperación, investigación y desarrollo con Egipto, acciones que Sinde debe controlar. Dicen de su incompetencia para dirigir una reunión, pero no nos pongamos tampoco dramáticos. Sentémonos, palomitas en mano, y a observar.

Fotografía de Marta G. Bruno

Marta G. Bruno

Directora de Cultura de LaSemana.es

Licenciada en Periodismo

Estudio Ciencias Políticas

Trabajo en 13TV

Antes en Intereconomía TV, La Razón y Europa Press