ANÁLISIS DE DEPORTES
Irlanda ajusta cuentas con la historia

Por Alejandro G. Nieto
2 min
Deportes22-03-2009
Habría sido demasiado cruel el rugby si una generación con el talento de la irlandesa actual hubiera tenido que retirarse sin un solo título del Seis Naciones. Pero la historia hizo justicia –y de qué manera– con Brian O’Driscoll, Ronan O’Gara, Peter Stringer y compañía. Todos ellos, ya en la recta final de sus respectivas carreras, devolvieron el Grand Slam a Irlanda 61 años después y conquistaron un título que se les resistía a los verdes desde 1985. El rugby fue fiel a sus principios de caballerosidad y tuvo una oportuna gentileza con un grupo de jugadores que, hasta ahora, sólo conocían la amargura. Por dos años consecutivos, en 2006 y 2007, habían rozado las mieles del éxito al empatar a victorias con Francia. Pero en ambas ocasiones el triunfo cayó del lado galo por su balance positivo en los enfrentamientos directos con los irlandeses. 2008 fue el año de la metamorfosis y el éxito de Gales, culminado en el mágico escenario del Estadio del Milenio. Y ese mismo escenario ha sido el lugar para la redención Irish en 2009. El XV del trébol es un justo vencedor, porque ha dominado el torneo de principio a fin con un estilo fiel a los fundamentos esenciales del rugby: buenas manos, inteligencia en el movimiento del oval, derroche de energías al empujar y al correr y precisión en las patadas (algo que corrió a cargo del sensacional O’Gara, convertido ya en el máximo anotador de la historia del torneo). A todo ello Irlanda le añadió, además, la ambición de quien ha vivido de todo en el rugby y pelea sólo con la sana ilusión de alzar un título. Esa ambición y las dotes para dirigir al grupo que ha demostrado el técnico Declan Kidney han sido los ingredientes añadidos que Irlanda necesitaba para dar su paso definitivo hacia el éxito. Gracias a ello, el rugby del hemisferio Norte, donde Inglaterra y Francia navegan con el rumbo desviado, tiene una nueva estrella polar por la que guiarse. Con su juego apasionado, Irlanda ha encandilado a los seguidores de un deporte emocionante y cautivador como pocos.






