ANÁLISIS DE SOCIEDAD
La carta de Lola

Por Almudena Hernández
2 min
Sociedad15-03-2009
Llega una carta desde Córdoba con la bonita letra de Lola, maestra y educadora y, por ello, se presupone que también candidata al Premio Nobel a la paciencia por tener que lidiar día tras día con aula de estudiantes. La carta dice que LaSemana.es se lee también en aquellas tierras y corrobora una vez más que el trabajo que hace esta redacción llega a las personas. En este punto sólo hay que agradecer a Lola (y cía) y a los otros muchos lectores de este semanario su fidelidad. Pues, efectivamente, a las personas sólo llega aquello que nace del ansia por encontrar la Verdad, y eso, que una sepa, sólo se da en la pequeñez de los seres humanos. De hecho, sin ir más lejos, la redacción de LaSemana.es, a pesar de las teclas y lo cyber de ser un semanario digital, tiene un corazón gigante. El trabajo de decenas de estudiantes de Comunicación de diversas universidades españolas -y de la colombiana del Norte- palpita con la actualidad, lo noticioso, lo importante y lo interesante. También retoma fuerzas como si se tratase de una trasfusión cada vez que llega un novato con ganas de aprender. Lola estará de acuerdo que esto último viene a ser, según van las cosas, como hallar un mirlo blanco. Pero sería imperdonable que al otro lado no hubiese una persona con ganas de enseñar, por poco que sepa. Hace más de una década, cuando LaSemana.es estaba en pañales, también llegaban desde el sur cartas dirigidas a la joven redacción de este periódico. Cartas con críticas constructivas, que son las buenas para aprender y crecer. Varias de ellas las firmó el maestro -periodista- Antonio Burgos, a quien desde aquí sus pupilos no quieren dejar de felicitar por su galardón reciente. Nada más y nada menos que el taurino Baltasar Ibán. Y puestos a celebrar buenas nuevas, también sería de justicia publicar que pocos medios de comunicación en Internet son objeto de una tesis doctoral. LaSemana.es ha sido tema de estudio en la Universidad Complutense de Madrid. Felicidades también al flamante doctor, y a la vez director de esta redacción, por encajar la consecución de tal logro con tanta sencillez y humilad. Señor Iglesias, sus pupilos y lectores seguramente tendrán mucho que agradecerle. Proyectos como este demuestran que Internet no es tan malo y que junto a las noticias más tristes, también hay lugar para la esperanza. Por cierto, a pesar de las alergias, la primavera ya está aquí tanto como en la guapa Córdoba de Lola.
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo






