EE.UU.
McCain ataca a Obama pero luego le defiende
Por Miguel Martorell
2 min
Internacional12-10-2008
Con las encuestas electorales en contra, el candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, ha decidido cambiar de estrategia. Su campaña pasa ahora por obviar los problemas económicos que afronta el país y atacar directamente el candidato demócrata, Barack Obama, acusándole incluso de tener amistades terroristas. Sin embargo, el senador por Arizona dio un golpe de timón en un encuentro con simpatizantes republicanos y pasó de los ataques a la defensa.
Con Obama superando la barrera del 50 por ciento de intención de voto en los sondeos electorales y McCain a casi diez puntos del demócrata, los asesores electorales del republicano han decidido cambiar de estrategia. En esa nueva forma de campaña se enmarcan los últimos ataques personales contra el senador por Illinois. Por un lado, la número dos de McCain, Sarah Palin, acusó a Obama de tener “amistades peligrosas” o incluso de ser “amigo de terroristas” por haber coincidido en la Universidad con un activista en contra de la guerra de Vietnam que llevó a cabo acciones terroristas, pese a que nunca llegó a entablar contacto personal con él. Por otro, los anuncios electorales, que se centran en acusar a Obama de mentiroso y de poner en duda su capacidad para ser presidente de Estados Unidos, tachándole incluso de “peligroso” para los norteamericanos. Y todo para evitar el debate económico, que se ha demostrado perjudicial electoralmente para McCain. Con estos mensajes y las encuestas electorales, no es de extrañar que los simpatizantes republicanos se hallen con los nervios a flor de piel y su ira contra Obama vaya in crescendo. Tanto es así que el propio McCain tuvo que poner freno a sus propios seguidores durante un mitin en Minneapolis en el que los presentes llegaron incluso a abuchearle. Mientras la gente gritaba consignas contra Obama, McCain pareció darse cuenta que los insultos contra su rival demócrata entre el público no son beneficiosos para su campaña electoral. Por ello, adoptó el inusitado papel de defender al senador por Illinois pese a los abucheos y pitidos del público presente, que le exigía mayor dureza contra su rival. “El es una persona decente y una persona a la que ustedes no deben temer como presidente de Estados Unidos”, dijo McCain, que insistió en ser “respetuosos” con el rival demócrata. Cuando agregó “yo admiro al senador Obama y sus logros”, la multitud sé le echó encima con abucheos y gritos en contra del demócrata. “No confío en Obama. He leído sobre él. Él es un árabe”, dijo una mujer micrófono en mano, haciéndose eco de una de las acusaciones que los republicanos ha hecho circular por Internet. “No, señora. Él es un hombre decente, un ciudadano con el que sólo tengo desacuerdos en algunos temas fundamentales”, respondió desaprobando McCain. El candidato republicano llegó incluso a decir que Obama sería “un excelente presidente”, una afirmación que no sirvió para recuperar fuelle en las últimas encuestas de voto. El senador demócrata le saca entre cuatro y diez puntos de ventaja y, de momento, va camino de convertirse en el primer presidente negro de EE.UU.





