ANÁLISIS DE ECONOMÍA
Menos préstamos, más difícil pagarlos

Por Gema Diego
1 min
Economía20-07-2008
Con la que está cayendo, a ver quién es el valiente que se empantana con un crédito. Ésta es la filosofía que está calando en la actualidad y a raíz de las crisis, a juzgar por los últimos datos de morosidad y de contratación de hipotecas. Por un lado, los que ya se hallan inmersos en la aventura de devolver un préstamo se están encontrando cada vez con mayores dificultades para hacer frente a las cuotas. Por el otro, desciende el número de consumidores que se plantean embarcarse en un crédito y el de los que, efectivamente, deciden pedir uno. En vez de eso, los ciudadanos prefieren dejar estar sus planes de comprar una vivienda. Y es que está claro que nadie va a sacar las castañas ajenas del fuego cuando pinten bastos. O que cada palo tiene que aguantar su vela, como ha advertido Jean Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo (BCE), cuando ha manifestado que la institución no está para echar cables a los países en apuros, sino para velar por los intereses conjuntos de la zona euro. Tampoco va a haber nadie para sacar de apuros a las aerolíneas, que tienen que buscar soluciones por su cuenta con reducción de vuelos, de aeropuertos y hasta de puestos de trabajo. Cada uno tiene que encontrar, por tanto, sus métodos propios para que las heridas de esta mala coyuntura no sean excesivamente profundas: empresas, Gobierno y ciudadanos. La diferencia estriba en que estos últimos tienen menos dinero para medicinas.






