ANÁLISIS DE SOCIEDAD
Santiago por vacaciones

Por Almudena Hernández
1 min
Sociedad20-07-2008
Pueden ser unas vacaciones muy baratas, en estos tiempos de crisis, y a la vez, muy ricas. El Camino de Santiago ya está hecho, como les gusta bromear a los peregrinos reincidentes, pero siempre alguien más puede animarse a recorrerlo. Un buen lugar para gastar -o invertir, según se mire- los días de vacaciones sería comenzarlas en Roncesvalles, por ejemplo. No hace falta gran cosa: unas zapatillas de deporte, dos pares de calcetines, una muda de repuesto y poco más. Estas vacaciones, de seguir estas recomendaciones, serán además muy instructivas. La primera lección: se puede sobrevivir con muy poquito, apenas hace falta equipaje, no es necesario reservar un hotel, ni llevar grandes cantidades de dinero en el bolsillo, tampoco es imprescindible el teléfono móvil, ni tener alguien con el que viajar a este destino tan especial... La segunda lección de estas particulares vacaciones es más bien una exigencia, pues para aprovecharlas hará falta un pequeño pero revolucionario cambio de mentalidad. Será clave para disfrutar de una simple ducha de agua fría, un coscorro de pan o una sombra. Anímense a poner en sus piernas más de 700 kilómetros, a cruzar España, a hablar inglés con los peregrinos extranjeros, a disfrutar de los amaneceres y los buenos pucheros del norte de España, a rezar en silencio para superar el último repecho de cada etapa, a afrontar el dolor, a aprender de la superación del propio cuerpo, a conocer las capacidades de la mente, a descubrir una nueva espiritualidad, a estudiar historia, a degustar las obras de arte, a hablar con las gentes, a sumergirse en constumbres legendarias... a hacer un camino que ya está hecho. Si, por lo que sea, aún no saben dónde irán de vacaciones, queridos lectores, marchen a Santiago. Ya me contarán a la vuelta.
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo






