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DROGADICCIÓN

Una vida diferente debido a la droga

Por María ReyesTiempo de lectura1 min
Sociedad08-06-2008

Las drogas producen una reacción física conocida como tolerancia, es decir, la persona que las toma cada vez necesita más cantidad de sustancia para que ésta siga teniendo los mismos efectos en sus sentidos que en un principio. Esto unido a la adicción tanto física como psicológica que traen de la mano todo tipo de drogas, hace que el consumirlas se convierta en un modo de vida y centro de las actuaciones y decisiones del consumidor.

Las mentiras, la falta de ilusión por todo lo que no sea consumir, el sentimiento de confusión en el que viven inmersos, y las alucinaciones y paranoias que pueden sufrir hacen que los consumidores de drogas se vuelvan más irascibles, ansiosos y despreocupados, lo que lleva a un perjuicio en sus relaciones personales que suele terminar en la desestructuración de amistades, familias, e incluso matrimonios. Por otro lado, el trabajo también se ve afectado. Las personas dependientes a una droga sufren una fuerte incapacidad de concentración además de un constante desánimo y depresión cuando no están consumiendo. Todo esto, se une a la inversión en la escala de prioridades que suele situar el empleo como un simple modo, pero no el único, de conseguir dinero para poder comprar más droga. Esto trae como resultado el ausentismo laboral que junto a los cambios físicos y la demacración puede llegar a ser evidente, sobre todo por la falta de sueño, llevan consigo el despido y la consecuente inestabilidad laboral. Pero el consumidor de droga necesita seguir comprando sustancia y no suele sentirse con fuerzas para buscar otro empleo. Esto hace que muchos terminen robando y por lo tanto en la cárcel, cambiando radicalmente su vida en un inicio. Las drogas no son sólo el efecto que producen a priori, traen consigo mucho más. Es una forma de vida, y por lo tanto el renegar a todos los demás modos de vivir.

Fotografía de María Reyes