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ANÁLISIS DE DEPORTES

Virtudes y defectos de un campeón

Fotografía

Por Roberto J. MadrigalTiempo de lectura3 min
Deportes00-00-0000

Sin ánimo de intentar caer en la trampa de la excelencia, ese nuevo virus que Ramón Calderón casi inocula de nuevo a un Real Madrid en plena resaca de su etapa galáctica, lo cierto es que la Liga arroja luces, pero también sombras, en la actuación de un equipo cuyos números han estado por encima de sus sensaciones. Siempre quedará la duda de lo que hubiera podido pasar con rivales de más calado de los que ha presentado el campeonato esta temporada: un Barcelona que pese al maquillaje de los fichajes se ha visto fagocitado por sus propias convulsiones internas, equipos como el Villarreal, de buenas propuestas pero falto de continuidad... La prueba del nueve para el Madrid ha sido la Liga de Campeones, un torneo sin las oportunidades de mejora que brinda la Liga y con los mejores equipos, en los que han salido a relucir las carencias merengues. Comenzando por la plantilla. Nombre por nombre, no hay duda de que todos los jugadores blancos son válidos. En la práctica, sin embargo, los pilares han sido los españoles Íker Casillas, Sergio Ramos, Raúl y Guti, ayudados con intermitencia por Cannavaro, Van Nistelrooy y Robinho. En resumidas cuentas, jugadores que ya estaban en la plantilla desde el año anterior, con Fabio Capello. De los nuevos, sólo el brasileño Pepe y el holandés Robben, siempre que las lesiones se lo han permitido, han rendido. El resto han sido probaturas y alternativas: los laterales de la defensa, el medio centro y la delantera siempre que han fallado Raúl y Van Nistelrooy. Pero sí es cierto que, con esos mimbres, Bernd Schuster ha podido componer un cesto bastante potable. Ramos en el lateral diestro, sin que Torres y Míchel Salgado se definieran como alternativas; Heinze y Marcelo, consistencia o proyección ofensiva, en el lateral zurdo; Metzelder ha cumplido en el centro de la defensa; Diarra y Gago, músculo o toque para acompañar a Guti y Sneijder; Baptista y Saviola como recambios voluntariosos, aunque para nada en particular; Higuaín para aparecer en los momentos decisivos... Con un poco de acá y un poco de allá, Schuster ha sabido repartir para casi todos: Dudek, Drenthe y Soldado no rascaron bola. La cosa sólo se fue de las manos en febrero, con una cuesta abajo que por momentos pareció una racha inacabable. Ahora falta que el Madrid traiga a jugadores que resuelvan, verdaderamente, los desequilibrios del equipo. Esto es, buenos complementos para la defensa, toda vez que Ramos, Cannavaro, Pepe y Heinze se han mostrado como la mejor combinación en la titularidad. Esto es, recambios para Gago, Guti y Sneijder y un buen centrocampista por la banda derecha, para tener un medio campo competitivo. Esto es, un jugador que releve con garantías a Raúl y Van Nistelrooy en la punta. Schuster, a pesar de que a veces se pierde por bocas o por borde, es un entrenador capaz. Falta, con todo, una cierta armonía para que el trabajo con Calderón y con Pedja Mijatovic en la dirección deportiva, otros dos a los que -como se descuiden- les pierden las formas, dé mejores frutos. Si no es así, no habrá nada que hacer en Europa.

Fotografía de Roberto J. Madrigal